Madrid. La presión del mercado elevó el costo de financiación del Tesoro español en el plazo de cinco años hasta niveles no vistos desde 1997 en un clima de continuada tensión por las dudas que genera la economía del país, que mantienen sus rendimientos y la prima de riesgo en zona de máximos históricos.

La tesorería pública española adjudicó la casi totalidad de la meta de 3.000 millones de euros establecida para sus bonos a dos, cinco y siete años, pero pagando rentabilidades muy superiores a las desembolsadas en las emisiones anteriores, cuando las condiciones de financiación eran más benignas para el país.

En bonos a dos años con cupón del 3,30%, se adjudicaron 1.359 millones de euros, frente a los 2.582 millones solicitados, con un rendimiento marginal del 5,302%, frente al 4,483 por ciento de la anterior emisión del pasado 7 de junio.

En Obligaciones a cinco años de vida residual con cupón del 5,50%, se adjudicaron 1.074 millones de euros, frente a los 2.214 millones solicitados, con una rentabilidad marginal del 6,543%, frente al 6,195% de la anterior emisión del pasado 21 de junio.

Finalmente, en obligaciones a siete años con cupón del 4,30%, se adjudicaron 548 millones de euros, frente a los 1.613 millones solicitados, con una rentabilidad marginal del 6,798%, frente al 4,899% de la anterior emisión del pasado 16 de febrero.

Estas rentabilidades contrastan con las de otros países europeos del núcleo duro del euro, como Alemania, que el miércoles colocó papel a dos años en el mercado primario a un rendimiento negativo del 0,06%.

Analistas sostienen que la difícil encrucijada en la que está instalada la economía española, con la imperiosa necesidad de reducir su abultado déficit público en medio de una profunda recesión económica, dibuja una gran nebulosa sobre la capacidad del país para remontar la crisis económica.

A las 1045 hora local, el diferencial de la deuda española a 10 años frente a su equivalente alemán subía hasta unos 581 puntos básicos (pb), frente a los 576 pb anteriores al resultado de la emisión.

Por su parte, el rendimiento del bono referencial a 10 años cotizaba en torno al 7,0% desde un máximo histórico del 7,17% del pasado 18 de junio.