El mercado de trabajo cerró el tercer trimestre del año con un nuevo deterioro respecto a igual período de 2016. De esta manera, mantiene una tendencia que inició en 2015 y que se arrastra hasta hoy, pese a la aceleración de la economía uruguaya.

Los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que la tasa de ocupación se ubicó en 57,7% de la población en edad de trabajar durante el tercer trimestre. Ese dato se encuentra tres décimas de punto por debajo de igual período del año pasado.

Esto no implica una destrucción neta de empleo sino una creación de puestos de trabajo menor al crecimiento de la población. Los números muestran que habría apenas 2.000 uruguayos ocupados más que el año pasado.

Sin embargo, hay 10.000 desocupados menos, producto de que 8.000 uruguayos dejaron de buscar empleo de manera activa y pasaron a engrosar las filas de inactivos, que no tienen ni buscan empleo. Esto último explica por qué la tasa de desempleo cayó de 8,2% a 7,7% durante ese período pese a que no se creó un número significativo de empleos.

De todas maneras, el deterioro del mercado de trabajo, medido a través de la tasa empleo, viene moderando su paso. La caída de tres décimas de punto del tercer trimestre de este año respecto a igual período del año pasado era de cuatro décimas un año atrás y de 1,9 puntos en el tercer trimestre de 2015.

En el promedio del último año móvil relevado se percibe una pérdida de 37.000 puestos de trabajo desde el máximo que tuvo lugar durante 2014.