Río de Janeiro. Los analistas del mercado financiero redujeron su previsión de crecimiento económico de Brasil para este año desde el 0,28% calculado la semana pasada hasta el 0,27% en el sondeo divulgado por el Banco Central.

La previsión para la expansión del producto interior bruto (PIB) del país se mantuvo en 2015 en el 1%, la misma que hace una semana.

Los nuevos pronósticos forman parte del boletín Focus, una encuesta que el instituto emisor hace semanalmente entre un centenar de economistas de los bancos e instituciones financieras nacionales.

Pese a reducir ligeramente su previsión de crecimiento del PIB este año, los analistas del mercado no están tan pesimistas como hace dos semanas, cuando esperaban una expansión de sólo el 0,24%.

La nueva previsión, que refleja la menor confianza de los especialistas y la desaceleración que sufre el país, contrasta con el crecimiento del 1% para este año que era esperado por el mercado hasta hace dos meses.

Según datos oficiales, en el segundo trimestre de 2014 la economía brasileña se contrajo un 0,6%, con lo que acumuló dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo y entró en lo que los expertos califican de "recesión técnica".

Para los analistas, la caída especialmente de la producción del sector industrial, afectado por una menor demanda externa, las altas tasas de interés y la falta de confianza de los empresarios, impedirá que Brasil crezca este año a tasas sustentables.

Los economistas consultados proyectan que la producción industrial brasileña sufrirá en 2014 una retracción del 2,24%, aún mayor que el 2,16% previsto la semana pasada y que el 1,94% pronosticado hace un mes.

La previsión de los analistas para el crecimiento de Brasil este año está muy por debajo de la expansión del 0,9% esperada por el Gobierno y hasta del 0,6% admitido por el Banco Central en su último análisis trimestral.

En cualquiera de los casos Brasil sufrirá una fuerte desaceleración económica, tras la ligera recuperación de 2013, tras haber registrado una expansión de sólo el 1% en 2012, la economía se recuperó el año pasado y creció un 2,30%.

En cuanto a los precios, los economistas del mercado mantuvieron su proyección para la inflación este año en el 6,45% y para el próximo en el 6,30%.

En ambos casos el índice estará cerca del techo máximo tolerado por el Gobierno. La meta para la inflación en el país es del 4,50% anual, con un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales, lo que permite que el índice llegue a un máximo del 6,50%.

Brasil cerró 2013 con una inflación del 5,91% y el aumento de los precios a comienzos de 2014 llegó a poner en duda el cumplimiento de la meta, pero la inflación finalmente comenzó a ceder, principalmente por la subida de los intereses.

El bajo crecimiento económico y el repunte de la inflación se han convertido en uno de los asuntos centrales de la campaña para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil el 26 de octubre, en que se medirán la presidenta y candidata a la reelección, Dilma Rousseff, y el líder opositor Aécio Neves.