Brasilia. El peso argentino caía un 10% este jueves, incluso después de una leve recuperación tras la decisión del banco central de subir las tasas de interés, lo que provocaba pérdidas generalizadas en activos de mercados emergentes.

El banco argentino elevó las tasas a un 60% desde un 45%, en un intento por controlar una inflación de un 31% anual y el desplome de la a moneda alcanza nuevos mínimos históricos a diario.

Los movimientos ocurren un día después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) pidió políticas monetarias y fiscales más sólidas en respuesta al colapso del peso, que ha perdido un 52,2% de su valor frente al dólar en lo que va del año.

A pesar de firmar un acuerdo de financiación de US$50.000 millones con el FMI este año, al presidente Mauricio Macri le ha costado convencer a los mercados de que puede estimular el crecimiento económico mientras reduce el déficit fiscal y combate la inflación.

El peso llegó a caer hasta las 42 unidades este jueves, un mínimo histórico y con mucho la mayor baja en medio de la debilidad general de las monedas de América Latina.

Aún así, el índice bursátil de referencia, el Merval, subió un 2,1%, impulsado por las empresas orientadas a la exportación que se beneficiarían de un peso más bajo.

El real brasileño era la segunda moneda que más perdía de América Latina, ya que además sufría el efecto de la creciente preocupación por las elecciones presidenciales de octubre.

Una serie de encuestas de intención de voto han revelado que el favorito de los mercados, Geraldo Alckmin, está atascado en cifras de un solo dígito en porcentaje, mientras que el expresidente encarcelado Luiz Inácio Lula da Silva ha encabezado los sondeos, seguido por el legislador de extrema derecha Jair Bolsonaro.