Singapur. Las acciones europeas parecían encaminadas este viernes a recuperarse desde sus mínimos de 26 meses, pero los papeles de Asia cayeron debido a temores de una nueva recesión en el mundo desarrollado y debido a que una promesa del G20 de preservar la estabilidad financiera no impresionó a los inversores.

La toma de beneficios en las apuestas contra el euro hizo subir a la moneda única después de que el Grupo de las 20 grandes economías se comprometió en un comunicado a "tomar todas las medidas necesarias" para calmar al sistema financiero mundial y dijo que los bancos centrales están listos para brindar liquidez.

Pero los precios de los metales se desplomaron en medio de preocupaciones de que el oscuro panorama económico indica una caída de la demanda industrial, y los operadores del mercado dijeron que cualquier recuperación inspirada en el G20 probablemente sería de corto alcance.

"No hay nada nuevo, nada sustancial donde podamos entender y decir que esto es bueno, ahora podemos asumir riesgos nuevamente. No creo que cambie el panorama general", dijo Jesper Bargmann, jefe en Asia de divisas del RBS en Singapur.

Eso contrastó con Asia, donde el índice de acciones MSCI sin considerar a Japón cayó un 3% a su nivel más bajo desde mayo del 2010.

La alarma por el funesto panorama que entregó la Reserva Federal de Estados Unido para la mayor economía mundial luego de su reunión de política de dos días esta semana llevó a las acciones del mundo a mínimos de 13 meses, mientras los inversores se deshacían de sus carteras de riesgo y buscaban refugios.

El comunicado del G20 se da mientras los ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales se reunían en Washington, bajo presión de los inversores para mostrar medidas de cara a las crecientes preocupaciones en el sistema financiero mundial.

Las acciones globales medidas por el MSCI de todos los países del mundo están en territorio de un mercado bajista -frecuentemente definido como una caída de un 20% o más- luego de perder un 23% desde el máximo que alcanzaron en mayo del 2011.

Euro en problemas. El euro subió cerca de un 0,8% después de que la agencia de noticias Jiji informó que funcionarios del G20 estaban trabajando en un comunicado de emergencia, lo que generó esperanzas de que se anunciaran medidas para aliviar las preocupaciones sobre la crisis de deuda de la zona euro.

La moneda única, asediada por problemas, mantenía su avance en el día después de que el G20 prometió apoyar a los bancos, operando con un alza del 0,3 por ciento en US$1,3496.

Contra el yen, el euro subía un 0,3% hasta cerca de 102,93 yenes, recuperándose desde el mínimo del jueves de 102,211 yenes, su menor nivel en más de 10 años.

Los mercados de materias primas, el cobre en particular, soportaron la mayor carga de la caída de los mercados en el mundo que siguió luego del oscuro panorama presentado por la Fed.

Los futuros del crudo Brent registraron el jueves su mayor caída en un día en seis semanas y el índice de materias primas Reuters-Jefferies perdió un 4,4%.

Los metales continuaron con su retroceso, el cobre perdió un 7% hasta US$7.140 por tonelada, el níquel  bajó más de un 8% y el estaño se desplomó más de un 12%.

El crudo Brent se mostraba un poco más firme en US$105,57 por barril.

El oro, que había alcanzado un récord por sobre los US$1.920 por onza anteriormente este mes, ha estado perdiendo terreno como activo favorito de refugio en las últimas semanas, debido a que los inversores han puesto su fe en el dólar y los bonos del Tesoro de Estados Unidos, lo que ha su vez ha vuelto al metal precioso más caro para los dueños de otras monedas.

El oro caía cerca de un 0,4% el viernes hasta cerca de US$1.729 por onza, rumbo a su tercera semana consecutiva a la baja.