Ciudad de México. Al menos para lo que será el primer semestre del 2018, la expectativa para los mercados financieros en México es de incertidumbre y volatilidad, principalmente derivado de los desenlaces que se esperan en materia de la renegociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), la aprobación de la reforma fiscal en Estados Unidos, además de las próximas elecciones presidenciales en México.

De igual manera, los posibles incrementos en las tasas de interés tanto en el país como en Estados Unidos, una inflación acelerada y un tipo de cambio volátil serán temas que estarán dirigiendo el camino de la economía nacional.

Durante el Seminario de Perspectivas Económicas 2018 organizado por el Instituto Tecnológico y Autónomo de México (ITAM), tanto José Antonio González Anaya, secretario de Hacienda y Crédito Público, como Alejandro Díaz de León, gobernador del Banco de México (Banxico), reconocieron que se esperan vientos en contra; sin embargo, los organismos que se encargan de procurar la estabilidad económica del país están haciendo bien su trabajo.

El titular de la Secretaría de Hacienda señaló que, si se hace una comparación entre cómo iniciamos el año en el 2017 y cómo en el 2018, el panorama se presenta incluso mucho más alentador para este inicio de año.

“En el arranque del año pasado el dólar estaba en 22 pesos, hoy está en 19,03 pesos, también todas la calificadoras tenían a México en una perspectiva negativa y hoy todas, menos una, tiene al país en perspectiva Estable. En el 2017 la expectativa de crecimiento de México era de 1,5% hasta llegar a un poco arriba de 2%, ahora para el 2018 es un poco más de 2,2%”, aseguró.

El gobernador del Banxico advirtió que el país enfrenta tiempos adversos, y la política monetaria que se encuentra en una fase restrictiva favorecerá a reducir la tendencia, por lo que prevé hacia adelante una reducción en la inflación.

La Inflación. El 2017 se caracterizó por tener la mayor inflación desde el 2001, cuando se ubicó en 8,96%, esto debido a los aumentos de precios en frutas y verduras, energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, ubicándose en 6,77% en diciembre.

El gobernador del Banxico advirtió que el país enfrenta tiempos adversos, y la política monetaria que se encuentra en una fase restrictiva favorecerá a reducir la tendencia, por lo que prevé hacia adelante una reducción en la inflación de enero y que seguirá la tendencia para llegar al 3%.

Especialistas señalan que aunque el dato de la inflación tenderá a ir a la baja, difícilmente se llegará al objetivo. En entrevista para El Economista, Luis Andrade, profesor de la Facultad de Negocios de la Universidad La Salle, prevé que será hasta el 2019 cuando se comiencen a ver esos niveles y para final del 2018 llegará a 4,5%, aproximadamente.

“No hay las suficientes condiciones para llegar a niveles de 3%, la liberalización de precios de gasolina no sólo afecta a gasolineros y automovilistas, también a personas que usan el transporte público, ya que esto va a impactar el bolsillo en términos del ingreso disponible; los precios de los insumos básicos que requieran, insumos como gasolina, también van a aumentar”.

Por su parte, Alejandro Méndez Rueda, integrante de la Comisión de Desarrollo Profesional Finanzas y Sistema Financiero del Colegio de Contadores Públicos de México, señaló que además se debe poner especial atención a la curva de aprendizaje a la que se verá sometido el nuevo titular de Banxico, Alejandro Díaz de León, pues a pesar de ser del mismo equipo del exgobernador Agustín Carstens, la manera en la que logre controlar la inflación, además del tipo de cambio, marcarán su desempeño.

TLCAN. Transcurridas cinco rondas de negociación, las interrogantes sobre el futuro del acuerdo siguen latentes.

“El riesgo de una ruptura del acuerdo sigue presente, y si bien su impacto en la economía real se verá reflejado hasta el 2019, puede tener consecuencias inmediatas en los mercados financieros, específicamente en el tipo de cambio y crecimiento económico”, explicó Méndez Rueda.

Un informe difundido por el banco de inversión Merrill Lynch estimó que existe 70% de probabilidades de que las negociaciones se extiendan más allá de los procesos electorales. Destacó que es probable que las negociaciones se detengan durante las campañas presidenciales en México, de marzo a julio, y que sean retomadas ya cuando exista un presidente electo.

Reforma fiscal en Estados Unidos. Durante el Seminario, el rector del ITAM, Arturo Fernández, señaló que los flujos de inversión tanto nacionales como extranjeros se verán afectados, pues los proyectos de inversión buscarán los que les otorguen mayor rentabilidad, lo que claramente está ahora en Estados Unidos.

“El país no puede ignorar la brecha que se ha abierto con el nuevo esquema tributario de EU, que de entrada reduce el impuesto corporativo de aquella nación y favorece la deducibilidad de intereses a los inversionistas”.

Reconoció que el país enfrenta dos importantes retos ante la ejecución de la reforma fiscal estadounidense: su débil situación fiscal y el rezago que caracteriza al esquema tributario para los empresarios, por lo que propuso eliminar el impuesto de 10% sobre los dividendos; renegociar el tratado con EU para pedir reciprocidad y evitar la doble tributación; reducir la tasa del impuesto corporativo de 30% que tenemos hoy a 28%, para evitar un costo mayor en la recaudación.

Explicó que la reforma incluye una disminución del impuesto corporativo de 35 a 21%, exenciones fiscales para los dueños de negocios sobre sus utilidades y se modificó la forma en que se cobran impuestos a las multinacionales al exentar dividendos de subsidiarias extranjeras.

Elecciones Presidenciales. Otro tema a tomar en cuenta es el proceso electoral en México, en el sentido de que alguna de las opciones políticas que resulte triunfadora llevaría a cabo cambios significativos en las políticas económicas del país, incluyendo una revocación de la agenda de reformas estructurales.

El analista Alejandro Méndez Rueda opina que los mercados estarán reaccionando de una u otra forma dependiendo de los guiños que el posible ganador les envíe, ya sea de forma positiva o negativa para ellos. Por eso, para los mercados en México se puede prever alta volatilidad, ante un proceso que será muy difícil.

“A nivel interno, los actores económicos más allá de una definición abierta, exigen que se les ofrezca la certidumbre, que no se generen cambios que alteren la línea económica seguida hasta ahora, y que los proyectos de inversión en marcha tendrán la seguridad suficiente por parte del gobierno que sea electo para que sean concretados sin alteraciones radicales en los marcos normativos en que se desenvuelven”, advierte el especialista.

Economía Mundial. De acuerdo con un estudio sobre Perspectivas para los mercados de Vanguard, se estima que este año el crecimiento económico en los mercados desarrollados continuará siendo moderado, mientras que el fuerte crecimiento de los mercados emergentes se suavizará un poco. Por lo que recomiendan que en esta etapa del ciclo, los inversionistas deben prestar más atención a las tasas de desempleo bajas que al crecimiento del Producto Interno Bruto.

“Vemos que las tasas de desempleo bajas en muchas de las economías están disminuyendo aún más. Mejorar los fundamentos económicos en los Estados Unidos y Europa debería ayudar a compensar la debilidad en el Reino Unido y Japón”, indica.

La compañía de fondos mutuos enfatiza la necesidad de que los inversionistas se mantengan disciplinados y diversificados globalmente, armados con expectativas de rendimiento razonables y estrategias de costos bajos.