El gobierno de José Mujica está jugado a la negociación con la región y por eso se lleva las críticas de la oposición que señala una “sumisión”, sobre todo con Argentina. Este martes el mandatario uruguayo entrega la presidencia pro témpore del Mercosur a Cristina Fernández. Espera que así como sucedió con el piquete en Gualeguaychú, las concesiones que realiza su gobierno vean sus frutos en otros ámbitos.

En las reuniones preparatorias de la cumbre, que se desarrolla en Montevideo, Argentina y Brasil propusieron elevar el nivel de proteccionismo del bloque comercial frente al resto del mundo a través de nuevas listas de excepción en el Arancel Externo Común (AEC). Esas excepciones –que regirán sólo para los países que la propongan– se traducirán en impuestos más altos que el AEC y deberán ser aprobadas por los cuatro socios del bloque.

Uruguay tomó nota del planteo de Argentina y Brasil hecho este lunes en la reunión de cancilleres, y aclaró que está dispuesto a recorrer ese camino a cambio de que se eliminen las trabas internas a la comercialización de productos dentro del bloque, según informaron a El Observador fuentes oficiales. Esa fue la principal preocupación de Uruguay: que se asegure el libre tránsito a las exportaciones.

Malvinas, tributos y comercio. El gobierno de Argentina agradeció este lunes, a través de su canciller Héctor Timerman el “gesto” uruguayo al no dejar ingresar barcos comerciales con bandera de Malvinas al puerto capitalino. Eso la diplomacia uruguaya también lo quiere cobrar en logros concretos.

Por un lado está el debate tributario. Mujica sondeará entre sus socios la posibilidad de lograr un acuerdo marco para intercambiar información tributaria, que luego se traslade en convenios bilaterales para impedir la doble tributación.

Pero el punto que ayer fue marcado con más fuerza por los gobernantes uruguayos fue el del comercio. Según supo El Observador los representantes del gobierno de Mujica marcaron con firmeza el reclamo del país aunque los énfasis fueron distintos. Incluso llamó la atención la dureza del mensaje del ministro Fernando Lorenzo.

La estrategia de Argentina y Brasil de blindar sus fronteras al comercio para proteger a sus industrias, choca contra lo que Uruguay entiende más conveniente que es no cerrarse al mundo.

En la reunión de la mañana realizada en la sede del Mercosur “donde por momentos el clima fue candente”, el ministro Luis Almagro (Relaciones Exteriores), abogó por el libre comercio en la región y afirmó que “los países chicos no pueden seguir como hasta ahora”, según contó a El Observador un participante del encuentro.

Los ministros Fernando Lorenzo (Economía) y Roberto Kreimerman (Industria) también hablaron con tono firme contra las barreras que imponen Argentina y Brasil a las exportaciones de Uruguay. “Los tres discursos estuvieron en sintonía y el planteo de Uruguay fue claro” dijo un integrante de la delegación uruguaya. El canciller comentó luego a El Observador que el objetivo es lograr “que se garantice el comercio intramercosur” y sobre eso giró el planteo oficial.

Las perspectivas negativas de la crisis económica mundial sobrevolaron la reunión. Aunque los países del Mercosur están en una posición “firme” en materia económica, el temor de un efecto directo de la crisis es cada vez mayor y por eso los cancilleres y ministros de Economía intercambiaron visiones y estrategias a seguir para cubrirse de los nubarrones del mundo desarrollado.

En ese sentido, Brasil tuvo la iniciativa y propuso aplicar un arancel mayor a la producción que llegue de extrabloque y logró el apoyo de Argentina que también es partidario de un mayor proteccionismo. La intención es definir una serie de productos a proteger con una carga tributaria mayor.

Actualmente Argentina y Brasil tienen en lista de excepción 100 códigos de la Nomenclatura Común de Mercosur hasta el año 2015; Paraguay 649 hasta el 2019, y Uruguay protege a 225 productos que considera sensibles hasta el año 2017 cuando deberá desgravarlos.

En octubre pasado, cuando Brasil aumentó un impuesto interno a la importación de autos que no tengan 65% de componente regional, planteó aumentar los códigos protegidos por lista de excepciones al Arancel Externo Común.

Aunque al gobierno uruguayo esa medida no lo termina de convencer, la postura fue la de aceptar estudiarlo a cambio de que se deje atrás el proteccionismo interno del Mercosur que da constantes dolores de cabeza a empresas locales. Uruguay tiene una carta bajo la manga para hacer valer sus reclamos y es que la única forma de introducir modificaciones al régimen arancelario del bloque, es a través del consenso de los cuatro miembros.

Contrapropuesta. Ante la iniciativa conversada ayer, la Cancillería dejó abierta la puerta a aceptar una modificación arancelarias de Argentina y Brasil. A cambio, Uruguay reclamó que se eliminen las trabas internas que aplican los vecinos. La administración de Cristina Fernández aplica licencias a las importaciones afectando básicamente las exportaciones del sector textil y vestimenta. Por su parte, el gobierno de Dilma Rousseff subió impuestos internos para el sector automotor, aunque finalmente Uruguay quedó fuera de esa medida tras una negociación.

Dentro del gobierno hay dos posiciones sobre cómo intentar superar los problemas del bloque comercial. La posición de Mujica, defendida por el ministerio de Relaciones Exteriores ayer, fue la de plantear con firmeza la necesidad de superar las trabas comerciales pero ante todo desplegando una estrategia negociadora. La postura de Lorenzo sin embargo, le llamó la atención a integrantes del Poder Ejecutivo por “el tono duro” porque dejó planteada una visión poco negociadora. Lorenzo dijo que el país se “sacrificó” por este proceso de integración y que ahora espera algo a cambio.

También recordó que hubo miles de puestos de trabajo perdidos y fábricas cerradas luego de que comenzó a funcionar el bloque comercial.

Alianza con Europa. El vicepresidente de la Comisión Europea, el italiano Antonio Tajani dijo ayer en Buenos Aires que la Unión Europea busca avanzar “más que nunca” en un acuerdo de asociación con el Mercosur.

Excepción Argentina y Brasil presentarán sus listas de excepción al Arancel Externo Común a los demás gobiernos del Mercosur que deberán aprobarlas o no por consenso.

Exportaciones Uruguay seguirá apostando a abrir mercados como fórmula para enfrentar la crisis global.