La incertidumbre sobre el estado actual de las cosas en Europa permanece en el foco de las preocupaciones mundiales, así como la expectativa ante la posibilidad de que la Reserva Federal, este viernes, anuncie nuevas medidas en EE.UU., con el fin de encontrar los recortes presupuestarios necesarios para estabilizar la economía y dar confianza a los mercados internacionales, entre ellos a Latinoamérica.

Esta es una de las conclusiones del informe realizado por el economista para América Latina Marcos Buscaglia, de Bank of America Merrill Lynch, quien considera que aún es temprano para que los bancos central de la región comiencen a recortar sus tasas de interés, tal como sucedió en 2008.

"En los próximos meses probablemente veremos un flujo de datos a la baja. Durante la crisis financiera de 2008 fuimos de un entorno de abundancia de capital a uno sin capital, sin fondeo y sin crédito. La actividad en la región respondió rápidamente a la falta de crédito y confianza. Mientras que el entorno actual no es el mismo que en la crisis crediticia del 2008, la situación en ese entonces cambió rápidamente", afirma Buscaglia.

Pero a pesar de que aún no hay datos suficientes, y tampoco medidas sobre la mesa, a juicio de Merrill Lynch es posible prever que "el principal canal de contagio continúan siendo las cuentas de capital. Mientras que los commodities son importantes, el grado de apertura comercial de la región varía considerablemente y la ausencia de flujos puede llevar a altos repentinos en los mercados crediticios locales, afectando la actividad económica en un periodo corto de tiempo".

"Claramente, esto es lo que pasó durante la crisis crediticia de 2008. Antes de 2008, los flujos de capital hacia América Latina estaban en niveles saludables con incrementos anuales tanto en Inversión Extranjera Directa (IED) como en flujos de portafolio (IEI)", agrega el análisis de Marcos Buscaglia.

Hay que recordar que Brasil y México eran los mayores receptores de IED de la región, el primero acumulando US$45 mil millones durante los doce meses que terminaron en el cuarto trimestre de 2008, y el segundo recibiendo US$26 mil millones en el mismo periodo. Los flujos de capital a Chile, Colombia y Perú, mostraban el mismo comportamiento antes de la crisis.

Conforme la crisis financiera tomó al mundo, los mercados crediticios de la región comenzaron a secarse. El crecimiento anual del crédito al consumo tocó fondo en -15% en México, tras un máximo de 54% anualizado.

En el mismo tenor, el crecimiento anualizado del crédito al consumo se estancó en Chile y Colombia tras haber estado creciendo 38% y 50% respectivamente, antes de que los mercados llegaran a una lto. Este fue uno de los factores principales que impactaron negativamente la actividad económica en América Latina.

IED versus Portafolio. La IED en Brasil y México cayó a US$$26.000 y US$15.000 millones respectivamente en el cuarto cuarto de 2009. Es interesante que los niveles de IED de Brasil han superado sus niveles máximos previos a la crisis, mientras que México apenas ha podido levantarse del fondo que tocó durante la crisis.

Los flujos a Colombia también se han recuperado. Los flujos a Chile y Perú casi no fueron afectados por la crisis crediticia.

"Creemos que los altos precios de los commodities podrían haber jugado un papel importante en mantener la IED fuerte en Chile y Perú, considerado que ambos son exportadores de commodities y que estos flujos se dirigen mayormente a inversiones estables de largo plazo", destaca Buscaglia.

Asimismo, los flujos de portafolio se han comportado de manera similar. En Brasil, cayeron de manera abrupta de US$45 mil millones en 2007, a US$12 mil millones en el segundo cuarto de 2009, en los doce meses acumulados durante la crisis.

Aún cuando los flujos de portafolio se han recuperado después de la crisis, han comenzado a retroceder debido a sus nuevas disposiciones fiscales.

Otros países de la región también se vieron afectados, pero en términos generales han regresado o sobrepasado los niveles pre crisis. Chile en particular, se ha levantado de un fondo de -US$1.000 millones en el primer cuarto de 2008, a casi US$13.000 millones en el segundo cuarto de 2011. Es de destacar que los flujos de portafolio se han convertido en la fuente más importante de capital para la región.

Los flujos de portafolio a México y Chile han recuperado sus niveles y continúan creciendo, mientras que la IED se ha mantenido en términos generales en los mismos niveles postcrisis.

"En Brasil este cociente se ha reducido en el último año con la caída de los flujos de portafolio y la IED creciendo, creando nuevas preocupaciones sobre la posibilidad de que la primera se esté colando como IED. Estos eventos podrían representar un riesgo para la región, ya que los flujos de portafolio son más volátiles en naturaleza y una nueva ola de aversión al riesgo podría tener consciencias problemáticas para las cuentas corrientes de la región", advierte Merrill Lynch.

Las economías pequeñas y abiertas se ajustan por medio del comercio... Los flujos de capital tienen dos usos: financiar déficits de cuenta corriente o incrementar las reservas internacionales. Si se observa cómo las economías latinoamericanas se enfrentaron a la crisis, se podrá observar que -las balanzas de cuenta corriente y los flujos de inversión extranjera del cuarto trimestre de 2007 y el primer trimestre de 2009- la cuenta corriente de Chile y Perú se deterioró en 7,2% y 5,2% respectivamente, las fluctuaciones más grandes de la región.

En el caso de Chile, fue financiado por incrementos en flujos (de portafolio principalmente). La inversión extranjera también cayó en Perú, así que la tasa a la cual el banco central acumulaba reservas se desaceleró significativamente.

En el caso de Brasil, hubo una contracción importante en los flujos de portafolio (-4,2% del PIB). Conforme la cuenta corriente se deterioraba por un poco menos (-1,6% del PIB). Lo que estos números sugieren es que países pequeños y abiertos como Chile y Perú pueden ajustar más a través de la cuenta corriente que por medio de la de capital.

Un escenario de desaceleración global afecta estas economías por la parte comercial, que representa una gran porción de la producción doméstica (74% en Chile y 42% en Perú). Por otro lado, una economía relativamente grande y cerrada como Brasil (el comercio representa sólo 18,6% de su PIB) hace ajustes por su cuenta de capital.

Las altas tasas de interés ofrecidas a inversionistas extranjeros hacen de los activos financieros brasileños algo muy atractivo para los inversionistas extranjeros. Sin embargo, hay una diferencia importante en Brasil, las recientes medidas macroprudenciales han tenido un efecto en cambiar los flujos financieros fuera de los activos de portafolio y hacia la IED. En términos generales la IED es más estable, por lo que de hecho el reducir la volatilidad de los flujos podría haber sido uno de los objetivos de las medidas macroprudenciales.

Tomando en cuenta todo lo anterior, "nuestro escenario base no incluye una contracción crediticia global similar a la de 2008. Sin embargo, las cosas pueden cambiar rápidamente, como ha sucedido en los últimos meses. Continuamos esperando que los mercados crediticios globales se deben deteriorar más antes de que los bancos centrales de América Latina, reaccionen", finaliza Merrill Lynch.