México tomó la decisión de elevar las reservas del metal precioso durante el primer trimestre de este año, al comprar más de US$4.000 millones en lingotes para acumular 100 toneladas, informó el gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens.

Según informa la edición digital del diario El Universal, esta decisión fue tomada como previsión al aumento del precio del oro en el mediano y corto plazo.

"Es probable (que el precio del oro suba), pero nosotros no lo hicimos con un horizonte de aquí al cierre del año, más bien es una inversión de mediano y largo plazos. En el mediano y largo plazos sí vemos que el oro tiene la capacidad de subir", refirió Cartens.

"Y la otra cosa que también nos ayuda mucho es de que la covarianza (medida de dispersión conjunta de dos variables estadísticas), de como se mueve el precio del oro con respecto a precios de otros activos que tenemos en nuestro portafolio, nos disminuye el riesgo, entonces esa covarianza también es algo que queremos explotar a través de esta inversión", agregó.

El gobernador de Banxico expresó que el tamaño de las reservas les permiten revisar la política de diversificación. "Obviamente también lo hacemos con un horizonte de mediano y largo plazos".

Agregó que ante esta dinámica analizaron cuál sería el riesgo de incorporar diferentes activos y "nos percatamos que añadir el oro mejoraba ese balance hacia el mediano y largo plazos entre riesgo-rendimiento.

"Por eso decidimos incorporar esos activos o aumentar nuestra tenencia de estos activos en nuestra reservas. El resultado final esperemos que nos sirva para eso, para aumentar el rendimiento de las reservas del país sin incurrir en riesgos adicionales", manifestó el funcionario.

Este jueves, el oro descendía a mil 493.1 dólares la onza, dejando la cota de los mil 500 que venía registrando la víspera.