Nueva York. México busca concluir su financiamiento externo este año con bonos en yenes o euros después de recaudar US$4.000 millones con dos acuerdos denominados en dólares en enero y en marzo.

Alejandro Díaz de León, el encargado del manejo de la deuda en México, dijo que el gobierno había estado promoviendo una serie de presentaciones sin acuerdos como parte de un esfuerzo para aumentar el apetito por una prevista venta de bonos samurai.

Añadió que espera que la menor tensión en Europa permita que México aproveche pronto el mercado del euro.

En cualquier caso, cualquier emisión adicional este año será sólo marginal, dijo a Reuters en una entrevista.

"Una parte importante de nuestro mercado de financiamiento externo (para el 2012) ya se ha logrado", dijo Díaz de León. "Lo que quede por hacer durante el año, claramente no sería de la magnitud de los acuerdos que hemos logrado hasta ahora", añadió.

México depende mayoritariamente de sus fuentes internas de financiamiento y usa los mercados extranjeros de capitales sólo para diversificar su base de inversión y para crear una curva de referencia en dólares que ayuda a las empresas mexicanas a vender bonos en el extranjero.

Este año, México logró emitir bonos con vencimiento en 2022 y en 2044, los cuales "sirven a nuestra curva de rendimiento para los años venideros", como los referenciales a 10 y 30 años, dijo Díaz de León.

La primera transacción -la venta de US$2.000 millones de bonos para 2022- ocurrió justo al comienzo del año porque el gobierno quería "recaudar fondos muy rápidamente", dado el incierto escenario global en ese momento.

Pero las preocupaciones globales han disminuido ya que la economía de Estados Unidos ganó impulso y el BCE calmó a los mercados financieros con sus operaciones de refinanciamiento a largo plazo, destacó Díaz de León.

Las líneas de crédito baratas del BCE concedidas a los bancos también han recortado la potencial oferta de valores de esas instituciones, lo que crea demanda adicional para otros emisores como el Gobierno mexicano, dijo.

El lunes, México emitió un valor de US$2.000 millones en bonos a 2044 con un rendimiento de 4,84 por ciento, y un cupón históricamente bajo de 4,75%.

Estudiando bonos samurai. De cara al futuro, México está tratando de emitir bonos en yenes sin una garantía del Banco de Cooperación Internacional de Japón (JBIC). Últimamente, México colocó dos bonos a 10 años respaldados por el JBIC en el 2009, cada uno por 150.000 millones de yenes (US$1.840 millones).

"Queremos emitir en yenes sin una garantía. Esto es parte de nuestra estrategia a mediano plazo y por eso hemos estado conversando con los inversores en Japón sobre las fortalezas de México", dijo Díaz de León.

México había dicho el año pasado que apuntaba a colocar US$500 millones en un histórico bono samurai no asegurado durante el cuarto trimestre. Los bonos samurai son emitidos en Japón por un prestatario extranjero y denominados en yenes.

El tenor y tamaño de ese bono sería más bajo que las emisiones que fueron hechas con la garantía del JBIC, dijo.

Cuando se le consultó si México podría emitir bonos en renminbi chino, como lo hizo América Móvil a principios de año, Díaz de León dijo que eso no estaba en el menú por ahora.

"Eso tiene sentido para los corporativos con operaciones en China, pero no para los gobiernos, aunque el mercado está creciendo, y será sólo cuestión de tiempo antes que llegue el momento" prudente de hacerlo, acotó.