Washington DC. Para el cierre del 2018, el último de la administración del presidente Enrique Peña Nieto, la economía mexicana tendrá un avance de 2.3%, con respecto del 2017; mientras que para el 2019, el Producto Interno Bruto (PIB) del país tendrá un crecimiento del 3%, estimó el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Ambas proyecciones representaron un incremento, pues en octubre del año pasado, las estimaciones del organismo internacional eran de 1.9% para 2018 y de 2.3% para el 2019. En enero de este año no hicieron modificación alguna.

En su reporte anual del Panorama Económico Mundial (WEO, por su sigla en inglés), argumenta que lo anterior se debe a que la economía estadounidense tendrá un avance significativo por la reforma fiscal que impulsó el presidente Donald Trump.

Para el país vecino, el FMI espera un avance de 2.9% en 2018, lo que significa un incremento de 0.2 puntos porcentuales de lo que proyectaba en enero de este año; para el 2019 expone un avance de 2.7%, un aumento de 0.2 puntos porcentuales a lo que estimó en el primer mes del año.

En su informe anual, refiere que se debe reformar el mercado laboral, pues en México todavía más de la mitad de la población se encuentra en la informalidad, con lo que, al no pagar impuestos, las personas no tienen acceso a los servicios de seguridad social.

En factores internos, el FMI considera que el impulso de la economía mexicana estará justificado por la implementación de las reformas estructurales, especialmente la energética, financiera y la de telecomunicaciones, las cuales a su parecer iniciaron por buen camino.

Sin embargo, advierte que se deben eliminar las limitaciones que impiden impulsar la inversión en el mediano plazo. Apunta que se deben implementar las reformas en el sistema judicial, y que estén principalmente dirigidas a combatir la corrupción y ejercer el estado de derecho.

En su informe anual, refiere que se debe reformar el mercado laboral, pues en México todavía más de la mitad de la población se encuentra en la informalidad, con lo que, al no pagar impuestos, las personas no tienen acceso a los servicios de seguridad social.

El FMI destaca que México, al igual que otras economías emergentes cuentan con el espacio suficiente para aspirar a un crecimiento más inclusivo y reducir la desigualdad que registran en sus poblaciones.

Ello lo puedan conseguir a través de estrategias que se dirijan especialmente a incrementar la formalidad laboral, ya que les permitiría incrementar sus ingresos y tener un mayor margen fiscal para reducir aquellos impuestos que pudieran inhibir la inversión.