El gobernador del Banco de México (Banxico, banco central), Agustín Carstens, descartó un aumento generalizado y sostenido de los precios como consecuencia del repunte de la inflación este año.

Durante un discurso en la entrega del premio Citibanamex de Economía 2016, Carstens dijo que la aceleración del índice de precios en México se debe a factores externos e internos.

"Si bien los efectos de los choques sobre la medición de corto plazo de la inflación han sido importantes, se espera que esos efectos sean solo temporales", explicó el gobernador del Banxico.

Dichos efectos "no deberían causar un aumento generalizado ni sostenible en los precios, que es precisamente lo que no ha sucedido", agregó.

La inflación interanual de México se ubicó en 6,3% hasta la primera mitad de octubre, tras alcanzar a mediados de agosto un máximo quincenal en 16 años de 6,74%, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Carstens explicó que México enfrenta desde 2014 un entorno externo "extremadamente complicado", lo cual ha derivado en la depreciación del peso mexicano y en un mayor índice inflacionario.

En materia interna, el ex secretario de Hacienda citó como factores de presión la liberalización de los precios de las gasolinas, así como los incrementos en algunos productos agropecuarios y del salario mínimo.

La inflación interanual de México se ubicó en 6,3% hasta la primera mitad de octubre, tras alcanzar a mediados de agosto un máximo quincenal en 16 años de 6,74%, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Carstens reiteró que la aceleración de los precios no será permanente.

"Se espera que dicho incremento sea temporal y converja a su objetivo de 3% a finales de 2018", explicó Carstens, quien dejará el Banxico el próximo 30 de noviembre para asumir la gerencia general del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) .

Banxico tiene un objetivo permanente de inflación de 3%, con un diferencial de un punto porcentual arriba y abajo de esa cifra.

Las expectativas de inflación de largo plazo de los analistas privados se mantienen en  alrededor de un 3,5%, resaltó Carstens.

"El anclaje de las expectativas permite al banco central preservar un ambiente de inflación baja y estable de manera eficiente y a menores costos de la actividad económica", agregó.

Debido a la aceleración de los precios en México, el banco central elevó en siete ocasiones consecutivas la tasa clave de interés desde septiembre de 2016, en un ciclo que completó el pasado agosto.

El Banxico mantuvo el pasado 28 de septiembre en 7% el nivel de la tasa de interés interbancaria a un día, por segunda ocasión consecutiva.