México. Las autoridades mexicanas financieras confían en una recuperación de la actividad económica del país en lo que resta del año y alertaron sobre los riesgos del actual entorno de baja volatilidad en los mercados internacionales.

La demanda externa y las políticas de estímulo del gobierno federal impulsarán la recuperación, luego de que el crecimiento del producto interno bruto (PIB) en el primer trimestre resultara menor al esperado, indicó el Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero (CESF) en un comunicado.

El CESF, integrado por los titulares de los principales organismos económicos de México, dio cuenta de la sesión que sostuvo este martes para analizar el entorno económico nacional e internacional y actualizar su balance de riesgos para el sistema financiero.

En el ámbito internacional, los miembros del Consejo destacaron que la economía continúa recuperándose, impulsada principalmente por los países avanzados, "si bien persisten señales de relativa debilidad".

En este contexto, prevén una normalización "gradual" de la política monetaria de las principales economías avanzadas.

Esta situación, apuntó el Consejo, "ha contribuido a los bajos índices de volatilidad" en los mercados financieros y "favorecido que los flujos de capital regresen a las economías emergentes".

La economía mexicana deberá beneficiarse de ese entorno de baja volatilidad y de las perspectivas favorables de la inflación, "hechos que han facilitado que disminuyan las tasas de interés en todos sus plazos", afirmó.

No obstante, el CESF advirtió que los periodos de baja volatilidad pueden "propiciar que los agentes económicos subestimen sus riesgos" y por ello exhortó a las instituciones financieras y a las empresas a reforzar sus procesos de control y administración de riesgos.

El producto interno bruto de México aumentó apenas 1,8% en el primer trimestre de 2014 respecto al mismo período de 2013, una cifra menor a la esperada, lo que llevó el Gobierno a reducir del 3,9% al 2,7% su pronóstico de crecimiento al cierre de este año.

En el 2013, el PIB de la mayor economía latinoamericana después de Brasil aumentó solo un 1,1% respecto a 2012, afectada por una fuerte desaceleración en el primer semestre de ese año.