México se ubicó dentro de las 10 jurisdicciones más complejas para las empresas en materia de cumplimiento fiscal y contable, mientras que el año pasado ocupaba la decimoquinta posición, indicó un estudio de la firma TMF Group.

De acuerdo con el Índice de Complejidad Financiera 2018 de la firma, México ocupa el lugar número 9 de las 94 jurisdicciones que se analizaron, por arriba de Rusia, que ocupó el décimo lugar.

La jurisdicción de mayor complejidad, de acuerdo con el índice, resultó ser China, seguida de Brasil, Turquía, Italia y Argentina. El listado del top 10 lo completan Francia, Bolivia y Colombia.

“La complejidad financiera es crucial para los ejecutivos de las compañías. Aunque nunca será el único factor que determine en qué país invertirán, algunas de las naciones más populares del mundo también son muy complejas, lo que es una variable importante a considerar cuando se toman decisiones. Las naciones más complejas requieren que las empresas gasten más tiempo, dinero y esfuerzo en el cumplimiento, y esto puede afectar el rendimiento y la rentabilidad”, indicó el estudio.

De acuerdo con TMF Group, el país tiene una tasa de complejidad de 78%, la más alta de todas las jurisdicciones analizadas y muy por arriba del promedio que presentaron, que fue de 46%. En el otro extremo se encontraron las Islas Caimán, con una tasa de 16%.

A decir de Fernando Garrido, managing director de TMF Group México, el país es uno de los destinos más atractivos para inversionistas y empresas; sin embargo, éstos requieren tener un profundo entendimiento de las regulaciones y prácticas locales para que la empresa opere con éxito en México.

“Mientras México está en el proceso de fusionar sus estándares financieros locales con las prácticas internacionales, las leyes fiscales únicas del país y los mandatos de facturación electrónica influyen enormemente en su posición como una de las jurisdicciones más complejas del mundo”, acotó a través de un comunicado.

Agregó que lo que ha hecho que la complejidad aumente no sólo en el país, sino en la región de América Latina, es la digitalización, con un mayor énfasis en la facturación electrónica, que ha creado diversos requerimientos obligatorios.

“Esto ha complicado el proceso de adopción por parte de las personas morales, incluso derivando en su momento, en la ampliación, por parte de las autoridades, del plazo para su cumplimiento”, refirió.

Hacia adelante, añadió, espera que las autoridades fiscales de México y América Latina aumenten aún más la digitalización y automatización en las declaraciones y procesos de auditorías.

En el otro extremo del listado, la jurisdicción con la menor complejidad financiera fue las Islas Caimán, seguida de las Islas Vírgenes, Jersey, Hong Kong, Curazao, Afganistán, Guyana, Noruega, Bangladesh y Singapur.

Para determinar el listado, TMF Group usó cuatro parámetros de complejidad: cumplimiento (transacciones transfronterizas, representación corporativa y requisitos y métodos de almacenamiento de datos), impuestos (cumplimiento de obligaciones fiscales), informes (regulaciones legales y reporte local), y contabilidad.

Rey de la complejidad contable. Dentro del reporte, se puede observar que México se encuentra como la jurisdicción con mayor complejidad alrededor del mundo en lo que se refiere a los procesos contables que tienen que cumplir las empresas y/o inversionistas.

De acuerdo con TMF Group, el país tiene una tasa de complejidad de 78%, la más alta de todas las jurisdicciones analizadas y muy por arriba del promedio que presentaron, que fue de 46%. En el otro extremo se encontraron las Islas Caimán, con una tasa de 16%.

De esta manera, México se mantiene por segundo año como el país más complejo en el mundo para que las empresas puedan realizar sus registros contables. TMF Group espera que a largo plazo, gracias a la digitalización, la complejidad contable disminuya.