Si bien en lo que va del año el empleo formal alcanzó ré­cord histórico, nueve de cada 10 plazas creadas en el últi­mo año se contrataron con salarios de hasta dos salarios mínimos mensuales, es decir 4.800 pesos.

Datos del Instituto Mexi­cano del Seguro Social (IMSS) muestran que de las cerca de 800.000 plazas nuevas gene­radas entre mayo de 2017 y el mismo mes de 2016, 684 mil (86,6%) correspondieron a trabajos que pagan hasta dos salarios mínimos.

El segundo segmento sa­larial con mayor crecimiento fue el que va de 4.800 y hasta 9.600 pesos mensuales (en­tre 2 y 4 salarios mínimos), con 15% del total.

Por su parte, el empleo mejor remunerado, es decir el que paga de 19.200 pesos mensuales u 8 salarios mí­nimos, en adelante, tuvo una destrucción neta de 74.702 plazas laborales en el último año.

Lo anterior su­giere que, si bien el empleo que se ha generado en el úl­timo año ha venido de la mano de una mejora en cuanto al acceso a la segu­ridad social, éste no ha veni­do acompañado de mejores condiciones salariales.

Las estadísticas del IMSS también señalan que de los más de 2,8 millones de em­pleos formales creados des­de diciembre de 2012 a la fecha, 1,3 millones (47,5% del total) corresponden a  trabajos que pagan menos de 5.000 pesos al mes.

El segundo segmento sa­larial con mayor aumento de empleos en el sexenio es el de entre 2 y 4 salarios míni­mos (entre 4,800 y 9,600 pesos), que con 785 mil nuevas plazas, representa el 28.5% del total.

En cambio los trabajos que pagan más de 8 salarios mínimos repre­sentan el 7,1% del total generado en la actual administración.

En lo que va del sexenio 28% del nuevo empleo con seguridad social generado obedece a políticas de for­malización, como la Reforma Laboral de 2012, y estímulos fiscales, entre otras, según Citibanamex.