El tipo de cambio interbancario registró ayer un máximo de 15,38 pesos por dólar, sin una explicación aparente (aunque cerró la jornada en 15.3295 unidades), “lo que hace suponer cierta manipulación del peso por parte de grandes bancos en Estados Unidos”, dijo Gabriela Siller, directora de análisis económico financiero de Banco Base.

Expuso que algunos grupos financieros o grandes inversionistas pudieran estar manteniendo pesos líquidos en grandes volúmenes para usar la moneda como instrumento de inversión y hacer compras o ventas en el momento en que les favorezcan las posiciones.

Esto podría explicar las fuertes variaciones de la paridad sin explicación aparente y sin corresponder a noticias de datos económicos ni a los fundamentales de la economía.

“Según el BIS, el peso mexicano es la octava moneda más comerciada en el mundo, pero de acuerdo con Reuters es la número cinco”, comentó Siller.

Aumento

“La operación global diaria del peso se incrementó notoriamente al pasar de aproximadamente US$50 mil millones en la pasada encuesta de 2010 a US$135 mil millones en 2103, según los datos del BIS, que son los más confiables, aunque se actualizan cada tres años”, dijo.

Agregó que se calcula que 80 por ciento de las operaciones foráneas con el peso se llevan a cabo en Estados Unidos.

“Existe 99% de probabilidad de que el tipo de cambio peso/dólar es manipulado en Estados Unidos”, sostuvo Gabriela Siller.

Y es que ante los movimientos de depreciación del peso frente al dólar, sin estar sustentados por noticias económicas o fundamentales, es un reflejo de manipulación.

Operación

Tan sólo la mañana de ayer, el tipo de cambio fluctuó entre unos 15,32 y unos 15,39 pesos por dólar. “No había datos económicos importantes para que la cotización del dólar se moviera a esos niveles”, precisó Siller.

Estimó que cuando la Reserva Federal realice la primera alza de tasas el tipo de cambio podría tocar 15,80 pesos por dólar, pero luego bajaría para cerrar el año en 14.90.

Crecimiento del PIB

Siller prevé que la economía mexicana crecerá a un rango más bajo que el estimado por las autoridades del país, entre 1,8% y 2,3%.

“Ante la falta de cambios drásticos en la productividad de nuestro país y dado que el precio del petróleo seguirá entre US$50 y US$65 por barril, la economía de México no tiene elementos para crecer a una tasa superior promedio de 2,5% en lo que resta de la presente administración, argumentó.

“La expectativa que tenemos para los próximos años es de un crecimiento económico muy lento”, recalcó.