Reuters. El Gobierno mexicano recaudó 135.000 millones de yenes (US$1.300 millones) con una oferta de deuda denominada en moneda japonesa, con lo que concluyó su programa de financiamiento externo de este año.

La emisión de los llamados "bonos Samurái" se realizó en cuatro tramos. Originalmente, México indicó que iba a emitir deuda a 3 y 5 años, pero durante la promoción sumó un tramo a 10 años y otro a 20 años, informó el jueves IFR, un servicio de información financiera de Thomson Reuters.

El Gobierno de México dijo que la demanda por los papeles fue superior a 180.000 millones de yenes(US$1.682 millones), lo que representó 1,3 veces el monto emitido.

"A pesar de la incertidumbre que prevalece en los mercados financieros internacionales, la emisión se dio en condiciones favorables para el Gobierno Federal", destacó la secretaría de Hacienda de México en un comunicado.

El tramo a 3 años por 45.900 millones de yenes (US$428,9 millones) se colocó a la par, con un rendimiento de 0,4%. La guía revisada para ese tramo era de 0,40 a 0,45%, desde la guía inicial entre 0,40 y 0,50%.

El tramo a 10 años por 16.300 millones de yenes (US$152,3 millones) se colocó a 1,09% y la parte a 20 años por 21.900 millones de yenes (US$204,6 millones) se colocó al 2,4%.

La nota a 5 años por 50.900 millones de yenes (US$475,6 millones) se colocó a 0,7% desde una guía revisada de 0,70 a 0,75%. La guía inicial de rendimiento estaba en el área de 0,70 a 0,80%.

El tramo a 10 años por 16.300 millones de yenes (US$152,3 millones) se colocó a 1,09% y la parte a 20 años por 21.900 millones de yenes (US$204,6 millones) se colocó al 2,4%.

La fecha de liquidación será el 16 de junio y los agentes colocadores conjuntos fueron Daiwa, Mitsubishi UFJ Morgan Stanley y Nomura.

Las calificaciones de México son A3, BBB+ y BBB+ de acuerdo con Moody's, Fitch y S&P, respectivamente.

La última vez que el país latinoamericano emitió bonos Samurái fue en julio de 2014, con una venta de 60.000 millones de yenes (US$592 millones) en papeles a 5, 10 y 20 años.

México planea endeudarse en 2016 por un monto equivalente a un 2,7% del Producto Interno Bruto (PIB), menos de lo que estimó para 2015 y en línea con su objetivo de reducir el déficit fiscal, según su plan anual de financiamiento.

El techo aprobado para deuda externa del Gobierno federal y la banca de desarrollo es de US$6.000 millones.