México captará unos US$10.000 millones anuales de Inversión Extranjera Directa (IED) para todo el sector energético, adicional a la que llega normalmente, gracias a la reforma aprobada en diciembre pasado por el Congreso, afirmó el secretario mexicano de Energía, Pedro Joaquín Coldwell.

Esa inversión extranjera esperada es para el sector energético en general, precisó Coldwell en la sede de la Cancillería, lo que incluye los hidrocarburos y el sistema eléctrico.

La reforma constitucional en materia energética fue promulgada en diciembre pasado y permitirá la incorporación de empresas privadas en la explotación de hidrocarburos, un sector que es monopolio del Estado desde 1938.

Coldwell recordó, no obstante, que todavía falta un "trabajo arduo y complejo" para aprobar las leyes secundarias o reglamentarias de esta reforma constitucional, que obligará a modificar 23 leyes.

El alto funcionario recordó que las leyes secundarias de la reforma energética deberán aprobarse en el próximo período de sesiones legislativas, que comienza el 1 de febrero y concluye el 30 de abril.

Por su parte, el director general de la empresa Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya, afirmó que la reforma energética ofrece la gran oportunidad para lograr una presencia más importante de la industria petrolera en diversas zonas del mundo, como Asia, Centro y Suramérica, "no solo en materia de proveeduría, sino también en inversiones".

Lozoya rechazó que la reforma de Pemex vaya a generar despidos masivos, y aseguró que los cambios legales establecieron el respeto a los derechos laborales.

Aseguró que, por el contrario, el reto es atraer y retener el talento de los trabajadores para elevar la competitividad ante las empresas, y añadió que se busca reubicar a los trabajadores para áreas donde sean más requeridos.

Por su parte, el director de la paraestatal Comisión Federal de Electricidad (CFE), Francisco Rojas, explicó que con la reforma se prevén inversiones hasta US$50.000 millones en los próximos cinco años, de los cuales US$23.000 millones corresponden a la construcción de gasoductos, con una extensión total de 10.000 kilómetros en todo el país.

Añadió que otros US$13.000 millones serán canalizados a la construcción de 27 plantas termoeléctricas en todo el país, recursos que se busca sean aportados con inversiones privadas.

Rojas precisó que los restantes US$14.000 millones serán inversiones públicas de la CFE.