El flujo de remesas recibido por las familias mexicanas en mayo sumó US$2.144 millones de, un alza en los envíos de 4,58% respecto de los registrados en el mismo mes del año pasado, informó el Banco de México.

En los primeros cinco meses del año poco más de un millón de hogares en el país han recibido US$9.580 millones de sus familiares que trabajan principalmente en Estados Unidos.

Este flujo acumulado de remesas entre enero y mayo resulta, sin embargo, menor al que se registró en el mismo lapso desde el 2011. Tal como lo había anticipado el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin), del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), sigue por debajo de los niveles inscritos previo a la crisis mundial, en el 2007.

Hace siete años el acumulado de remesas en los primeros cinco meses del año fue de US$10.494 millones. Casi US$910 millones arriba de los recibidos en el mismo periodo de este año.

Señal positiva. Este incremento en el flujo de envíos fortalece las perspectivas de recuperación de la economía de Estados Unidos y podría soportar una mejora en el lento consumo privado en México, en particular de las familias de bajos ingresos, de acuerdo con Alberto Ramos, subdirector de análisis económico para América Latina de Goldman Sachs.

El experto también explica desde Nueva York que al ser Estados Unidos el principal receptor de migrantes mexicanos, el desempeño de aquella economía y su capacidad para generar empleos para trabajadores de este país suele generar un impacto casi inmediato en los envíos a México de remesas.

En el detalle de la información se puede ver que los mexicanos que envían recursos a sus familias en México realizaron 32,6 millones de operaciones para apoyar a sus hogares en el país.

Privilegiaron las transferencias electrónicas, al realizar más de 97% de sus operaciones por esta vía. El segundo tipo de entrega se realizó en efectivo y especie, lo que corresponde a 0.30% de las remesas registradas por el banco central.

Datos del BID muestran que de los 21 millones de migrantes originarios de América Latina, al cierre del 2013 54,2% provenía de México, esto es 0,85 menos que en el 2012.