De 33,5 millones de trabajadores subordinados y remunerados que hubo en 2014, 5,44 millones, es decir, 16,2%, reportó haber recibido la totalidad de las prestaciones que la ley obliga a los patrones, es decir, el pago de aguinaldo, vacaciones y reparto de utilidades, por parte de la empresa, según muestra la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Lo anterior implicó que el restante 83,8% de los asalariados no recibió completas todas su prestaciones mínimas de ley, de los cuales 43,7% recibió al menos una prestación de las mencionadas, y 39,1% no tuvo acceso a ninguna de estas prestaciones.

Cabe destacar que estos porcentajes corresponden a las prestaciones que por obligación deben cubrir los patrones y que están establecidas en la Ley Federal del Trabajo, y no incluye el acceso a la seguridad social e instituciones de salud.

Malas prácticas empresariales

Para Carlos de la Fuente, socio de seguridad social de la firma de consultoría EY, es necesario hacer una precisión en el dato de quienes reciben todas las prestaciones laborales de ley, ya que en el caso del reparto de utilidades, no todos los trabajadores la reciben, porque las empresas no siempre tienen una base para repartirlas.

“Esta situación podría elevar un poco el indicador de quienes reciben todas las prestaciones, no mucho, pero sí elevaría el dato. Considero que el reparto de utilidades debería medirse por separado del aguinaldo y de las vacaciones”, expresó el analista.

En segundo término, el especialista sostuvo que aun dando por bueno el dato del INEGI, de alguna manera refleja la realidad del país y es muy bajo.

“No hay otra conclusión: las empresas no están cumpliendo con las disposiciones a la Ley Federal del Trabajo y demás disposiciones legales”, expresó De la Fuente.

Para el analista, varias razones explican el incumplimiento por parte de las empresas: “una puede ser por ignorancia de la ley o por costumbre de las empresas, pero estos casos son muy bajos, y tampoco las exime de cumplir con dichos pagos”, manifestó el especialista.

La otra situación, que son las más frecuentes según De la Fuente, se refiere a malas prácticas de las empresas, ya que “siguen estrategias para evadir estas obligaciones, simulando el pago en otros rubros, con lo cual minimizan el castigo por incumplimiento”.

Escasas oportunidades

Otros especialistas consideraron que la falta de posibilidades de encontrar trabajo es otro factor para que las personas acepten emplearse sin prestaciones laborales.

“Hoy los trabajadores están más preocupados por obtener ingresos que les permitan solventar sus gastos, que por tener contrato escrito que respalde sus relaciones laborales”, detalló Angélica Tello, de la consultora Ser Pyme.

José Luis de la Cruz, director del Instituto de Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), consideró que el desempleo también incide en este fenómeno, ya que frente a los altos índices de desocupación “la gente prefiere carecer de prestaciones que de fuente de ingresos”.