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Michelle Bachelet alista apretado presupuesto y dejará escaso margen a nuevo gobierno chileno
Miércoles, Septiembre 27, 2017 - 09:43

Tanto analistas como el equipo económico del Ejecutivo apuntan a que la mandataria socialista anunciará esta semana una expansión anual del gasto público que no superará el 3% muy por debajo de las alzas de años anteriores.

La presidenta chilena Michelle Bachelet sacará el pie del acelerador en el Presupuesto del próximo año, ante una incipiente reactivación que no justificaría un mayor gasto, pero que limitaría el margen de maniobra al gobierno que asuma en 2018.

Tanto analistas como el equipo económico del Ejecutivo apuntan a que la mandataria socialista anunciará esta semana una expansión anual del gasto público que no superará el 3% muy por debajo de las alzas de años anteriores.

"Se está preparando un presupuesto que viene más apretado y eso es razonable cuando la economía empieza a reactivarse. El papel del Estado se retrotrae", dijo esta semana el ministro de Economía, Jorge Rodríguez.

Luego de un magro desempeño de la economía del mayor productor mundial de cobre en el primer semestre, la actividad ha comenzado a mostrar un repunte de la mano de un mejor precio del metal que contribuiría a las debilitadas arcas fiscales.

El Banco Central estimó recientemente que la economía chilena crecería entre un 2,5% y 3,5% en 2018, por encima del 1,25% a 1,75% proyectado este año, apoyado en un mayor dinamismo de la inversión en minería y de las exportaciones, junto con una política monetaria expansiva.

Según analistas, el erario nacional debería incluir como parámetro un crecimiento de la economía también en torno al 3% en 2018, por lo que el proyecto presupuestario sería neutral en términos macroeconómicos.

"Si esperamos un crecimiento más fuerte, la recaudación fiscal debería aumentar, entonces evidentemente habría que inclinarse hacia una mayor austeridad, ser cuidadosos con los gastos", dijo Benjamín Sierra, economista de Scotiabank.

Con todo, en el gobierno aseguran que el austero presupuesto del próximo año estará enfocado en educación y salud, por lo que la tarea de consolidar la reactivación corresponderá a quien gane la elección presidencial de noviembre.

Reasignaciones. La esperada menor expansión del gasto público es seguida por las agencias clasificadoras, que este año rebajaron la nota del país tras un fuerte salto en el endeudamiento. Por ello, analistas esperan que el último presupuesto de Bachelet incluya una explícita señal de menor emisión de deuda.

"Cualquier desviación adicional (en gasto o emisión de deuda) es complicado. El gobierno que asuma deberá tener esa premisa en cuenta", dijo Sierra.

La discusión del Presupuesto en el Congreso ocurrirá en medio de una campaña presidencial que el exmandatario conservador Sebastián Piñera lidera con amplia ventaja, según encuestas. Desde su comando piden desde ya que el proyecto considere una "holgura" presupuestaria de unos 600 millones de dólares.

En una entrevista el mes pasado con Reuters, Piñera admitió que mira con preocupación el déficit fiscal y el nivel de endeudamiento para reactivar la economía y la confianza de los inversionistas. Junto con ello, no descartó eventuales reasignaciones para dar un mayor impulso a la inversión.

El senador Alejandro Guillier, principal carta presidencial del oficialismo y quien asoma segundo en los sondeos, dijo a Reuters que el bajo crecimiento y acotado gasto público que dejará el gobierno de Bachelet obligarán a una reasignación presupuestaria para dinamizar la economía.
 

Autores

Reuters