Santiago. La presidenta chilena, Michelle Bachelet, aseguró que no existe evidencia de que la reforma tributaria impacte en el crecimiento del país, luego de la significativa baja en el crecimiento económico registrada en junio.

"El FMI (Fondo Monetario Internacional) y Cepal (Comisión Económica para América Latina) han dicho que no hay ninguna evidencia que se puedan vincular las dos cosas", dijo Bachelet a una radioemisora local.

"Yo creo que es efectivo que a veces la incertidumbre genere que ciertas decisiones se posponen, pero seamos bien claros, no es sólo lo internacional, acá muchos de los proyectos que empezaron a paralizarse desde el año pasado", indicó.

La administración de centroizquierda planea alzar los tributos a las utilidades de las grandes empresas del 20% actual al 25% y ha propuesto un mecanismo para abolir las exenciones tributarias a utilidades reinvertidas.

La discusión anidada en el parlamento se produce en medio de un clima de desaceleración, en junio pasado la economía chilena creció un magro 0,8% en contraste con el 2,6% que auguraba el mercado.

"Si bien es cierto que estamos viviendo una economía en desaceleración, no hoy sino desde fines del 2012 que hoy vemos obviamente la evolución (...) pero que también todas las estimaciones del FMI como las nuestras, estiman que para el próximo año vamos a crecer más que ahora y que el 2016 vamos a estar ya con una economía volviendo a lo que se llama el crecimiento tendencial", comentó la mandataria.

Respecto a las cifras de empleo, la jefa de Estado señaló que "si se compara lo que pasó el año pasado, que ya venía en desaceleración, ya había un 6,2% de desempleo. Nosotros aparecimos en la última medición con 6,5%, y el año pasado ya había un 6,6%".

Chile atraviesa una desaceleración más acentuada de la prevista, lo que ha llevado a las autoridades a rebajar sucesivamente la cifra de crecimiento del 5% en diciembre de 2013 a un 3,2% el mes pasado.