Si la reciente volatilidad de los mercados se mantiene podría estar indicando una desaceleración de la economía mundial que puede perjudicar al crecimiento de Estados Unidos y a la inflación, dijo este lunes el número dos de la Reserva Federal.

Sin embargo, el vicepresidente de la Fed, Stanley Fischer, advirtió que no hay que precipitarse a conclusiones, porque otros golpes a los mercados o turbulencias financieras no han perjudicado en el pasado a la mayor economía del mundo.

"A estas alturas, es difícil juzgar las probables ramificaciones de esta volatilidad", dijo Fischer en un discurso, a menos de una semana de que la Fed dejara sin cambios sus tasas de interés.

"Si estos acontecimientos llevan a un endurecimiento persistente de las condiciones financieras, eso puede indicar una desaceleración de la economía mundial que puede afectar al crecimiento y la inflación en Estados Unidos", agregó.

"Pero hemos visto períodos de volatilidad similares en años recientes que han dejado pocas marcas permanentes en la economía".