El miembro alemán de la directiva del Banco Central Europeo (BCE), Jörg Asmussen, considera que Chipre caerá inevitablemente en la insolvencia si no recibe ayuda exterior y presiona para que la decisión sobre su rescate se tome lo antes posible.

"Espero que el programa de ayuda para Chipre este listo a finales de marzo", afirma Asmussen en declaraciones que publicará este lunes el rotativo económico alemán "Handelsblatt", con motivo de la reunión del lunes de los ministros de Finanzas del Eurogrupo.

Advierte de que "no debe haber lugar a la duda: si Chipre no recibe ayuda exterior alguna caerá en la insolvencia" y critica las voces contrarias al rescate de ese país que se registran en Alemania.

La urgencia de las necesidades financieras de Chipre hacen imposible esperar para su rescate hasta después de las elecciones legislativas alemanas de finales de septiembre, comenta Asmussen.

Igualmente, alerta del peligro que supondría para toda la zona del euro la quiebra de uno solo de sus países miembros, que considera en todos los casos relevantes para el sistema, sin importar su importancia económica.

"Si dejamos hoy caer un país relevante para el sistema arriesgamos los progresos alcanzados el pasado año para superar la crisis del euro y a un alto coste financiero y político", declara el miembro alemán de la directiva del BCE.

En cuanto a las críticas a Chipre por sus presuntamente escasos esfuerzos a la hora de luchar contra el lavado de dinero en su sistema bancario, Asmussen destaca que "sería una buena idea que una gran empresa internacional de auditoría lo investigase allí mismo".