La confianza de los inversores globales en la deuda uruguaya volvió a quedar ratificada este lunes. El ministerio de Economía (MEF) abrió el bono global en dólares 2050 y puso a disposición US$1.000 millones.

Recibió demanda por más de US$2.100 millones y terminó adjudicando US$1.200 millones, con una tasa de interés anual de 5,014%.

“Es un golazo”; “un éxito”, fueron algunos de los calificativos que los analistas financieros dieron a la nueva emisión por su extensión y por lo “barato” que se consiguió ese monto. La tasa con la que cortó la licitación es incluso más baja que la de la primer tramo del bono realizada en junio de 2014 por US$2.000 millones 5,121%).

“El plazo de esta operación le permite a la República capturar de una manera eficiente los beneficios derivados de la performance que ha tenido la curva soberana en los últimos meses. Dicho desempeño fue resultado de una reducción considerable en el rendimiento de los títulos norteamericanos que operan como referencia, compensando el aumento del spread que tanto Uruguay como otras economías emergentes han enfrentado en los últimos meses”, destacó el Ministerio de Economía en un comunicado. Así, el bono 2050 ahora alcanzó los US$3.200 millones de circulante y estiró el promedio de vencimiento de la deuda uruguaya a aproximadamente 15 años; “una de las más extensas del mundo”, destacaron las autoridades del MEF.

“El mayor tamaño (del bono 2050) contribuirá a aumentar la eficiencia de las transacciones en el mercado secundario, y a reducir así la prima por liquidez que exigen los inversores a la hora de comprar títulos de deuda”, explicó el MEF.

El gobierno fundamentó la emisión en la necesidad de mantener niveles de dinero en caja suficientes para cubrir en todo momento el servicio de deuda de al menos los próximos 12 meses, aprovechar el contexto de tasas de interés en dólares aún bajas y extender la duración del portafolio de deuda de la administracióni central, señaló el comunicado. Del total de lo emitido ayer, 46% se otorgó a inversores estadounidenses, 40% a europeos, 7% a uruguayos y el resto a inversores de otros países de América Latina. La operación estuvo a cargo de Bank of America, Merrill Lynch, Morgan Stanley y Santander en Nueva York.

Tiempo y caja

Lo que el gobierno está logrando con la nueva adjudicación es conseguir dinero de forma “barata” y “alargar” el tiempo de maduración de la deuda, destacó el analista financiero Andrés Escardó. Su colega Mariano Sardáns, CEO de FDI, señaló que la performance de deuda de Uruguay “es excelente”, por estar estirando el plazo promedio de vencimiento, una variable muy tenida en cuenta por las calificadoras. Subrayó que es particularmente importante hacer esto ahora porque una situación de tasas como la de ahora será difícil de volver a encontrar en un horizonte cercano de tiempo.

Asimismo, Escardó hizo notar también que la emisión de ayer muestra que Uruguay brinda a los agentes seguridad para resguardarse ante una situación de incertidumbre, como se vive hoy en día, causada por los escenarios inestables de Rusia, Ucrania y Grecia, e incluso los problemas en los que se ha visto envuelto la brasileña Petrobras.En tanto, el director de finanzas del banco Santander, Diego Labat, destacó el éxito que obtuvo el gobierno en esta emisión global.

“Estamos muy satisfechos por haber participado en una operación tan exitosa para Uruguay”, destacó. De acuerdo al último informe de la Unidad de Gestión de Deuda del MEF, al cierre de 2014 la deuda uruguaya neta representaba el 21,6% del Producto Interno Bruto, esto es 48 puntos porcentuales menos que hace 10 años atrás.Mientras que en 2004 el promedio de vencimientos de deuda era de 7,4 años, al cierre de 2014 era de 14,4 años. Ahora el MEF informó que ese plazo se estiró hasta los 15 años.

El gobierno deberá hacer frente durante 2015 al pago de US$2.400 millones por intereses y amortizaciones, de los cuales US$ 1.450 planeaba cubrir con nuevas emisiones. Con la operación de ayer ya cubrió 83% de objetivo planteado.