Si la situación económica internacional se vuelve aún más compleja en el transcurso del año es posible que las autoridades mexicanas analicen la modificación de los gravámenes para incentivar la economía y aumentar la recaudación, advirtió el socio de impuestos indirectos de KPMG en México, César Catalán.

En entrevista con Excélsior, aceptó que existe un acuerdo emitido por el gobierno federal para no incrementar los impuestos y, por lo mismo, la Reforma Fiscal que se aprobó para 2016 sólo tiene algunos cambios técnicos e incentivos fiscales para sectores muy específicos.

Sin embargo, algunas empresas podrían verse en “situaciones complejas” debido al entorno internacional que tiene bajos precios del petróleo, una depreciación del tipo de cambio y una presión en los mercados de valores.

Estimamos que no habrá cambios pronto en las tasas de impuestos, salvo que durante el año tanto la Secretaría de Hacienda como el Banco de México definan una política fiscal diferente que les lleve a disminuir el Impuesto Sobre la Renta para estimular a las empresas que se vean en situaciones complejas por las cuestiones económicas globales”, reiteró.

Baja ISR, sube IVA. Catalán consideró que si las autoridades mexicanas reducen la tasa del también llamado ISR, México se sumaría a la tendencia global.

Lo anterior porque la “Encuesta Global sobre Tasas Fiscales” de KPMG International demostró que la tasa promedio del ISR corporativo en 145 países fue de 23,68% al cierre de 2015.

En México seguimos claramente por arriba de la tasa promedio global. Además, no sólo tenemos una tasa de 30%, también hay una retención sobre dividendos del 10%, lo cual lleva a una tasa efectiva corporativa cercana al 37%”, detalló las cifras del gravamen.

En cambio, países como España, Reino Unido, Portugal, República Dominicana y hasta Guatemala han decidido bajar el gravamen empresarial.