El ministro de Hacienda, Dionisio Borda, tras participar de la firma de convenio entre el BNF y el BID, adelantó ayer que ya comunicaron a las instituciones los recursos que tendrán disponibles y que estas tienen tiempo hasta el viernes para cargar en el sistema, a fin de que la próxima semana se pueda dar a conocer el decreto.

Explicó que en general se tomó como base el presupuesto elaborado inicialmente por Hacienda, excepto en aquellos rubros como servicios personales y transferencias (salarios) que deben pagarse tal cual está en el presupuesto. A esto se suma que tampoco se pueden poner topes de gastos al Parlamento y al Poder Judicial, porque tienen autonomía en el manejo de sus respectivos presupuestos, indicó.

Borda dejó en claro que con este panorama va a ser muy difícil administrar el presupuesto, debido a que los ingresos están muy por debajo de la necesidad de recursos disponibles para cubrir hasta el propio plan financiero.

Argumentó que habían enviado un proyecto de presupuesto con un incremento en los ingresos de 15%, pero para cubrir el aprobado por el Parlamento se requiere aumentar 37%. “Eso está muy lejos de la realidad que pueda ocurrir, así es que vemos que aún con el plan financiero este presupuesto conlleva un déficit fiscal preocupante”, aseguró el ministro, aunque no dio montos.

Desfinanciamiento. El presupuesto aprobado por el Parlamento tiene un desfinanciamiento de 2,8 billones de guaraníes (US$622 millones), principalmente por los incrementos salariales incluidos para todo el sector público, así como cerca de 14.000 cargos creados.

El plan financiero a ser implementado implica un promedio de recorte de 5% para las instituciones componentes del Poder Ejecutivo y las entidades descentralizadas que reciben transferencias del Tesoro, como es el caso de las gobernaciones y otros.

El recorte, según los técnicos, representa 1,3 billones de guaraníes (US$289 millones) para los gastos financiados exclusivamente con los denominados recursos del Tesoro, que son los ingresos provenientes de la recaudaciones de impuestos y royalties.

Los gastos que se financian con créditos y recursos propios generados por las entidades no sufren variación alguna dentro del presupuesto.

IRP y Fondes. El ministro Borda indicó que debido al déficit que tiene el presupuesto, la alternativa para cubrir la diferencia es que el Parlamento apruebe la aplicación del impuesto a la renta personal (IRP) y el proyecto que crea el Fondo Nacional de Desarrollo Económico y Social (Fondes), a ser conformado con los recursos adicionales pagados por Brasil por cesión de energía.

Al ser consultado si también se incluye la aprobación del proyecto de ley que grava la exportación de soja, maíz y girasol, el ministro se limitó a responder que desde Hacienda se insistirá en IRP y el Fondes, y que el impuesto a la exportación de granos es una iniciativa parlamentaria.