La ministra de Industria destacó la importancia de profundizar el modelo económico en el marco de un equilibrio entre las necesidades empresarias y gremiales, con el objetivo de consolidar el proceso de reindustrialización.

"Me considero la madrina de la Confederación de Sindicatos Industriales (Csira) y siempre los voy a defender para que junto al empresariado nacional se avance en el modelo impulsado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner", señaló Débora Giorgi durante un encuentro con dirigentes gremiales del sector industrial.

La reunión se llevó a cabo en el Salón Islas Malvinas (ex Salón Negro) del Palacio de Hacienda y participaron, entre otros, el titular de la CGT, Antonio Caló, y el líder de Smata, Ricardo Pignanelli, entre otros dirigentes gremiales.

"Cuando se habla de industrialización se habla de democracia y tanto (el ex presidente) Néstor Kirchner cómo Cristina fueron fundamentales para hacer valer este concepto, que tiene que ver con la capacidad del sector industrial como una red social de equilibrio", indicó Giorgi.

Por su parte, Caló sostuvo que la CSIRA "presentó" a la ministra Giorgi un documento "con las necesidades de los distintos gremios industriales para que hagan una evaluación y nos volvamos a reunir en 40 días, en el marco de un diálogo constructivo, que solucione los problemas de los trabajadores".

"Somos parte del modelo y queremos seguir en ese camino, aspirando siempre a un sindicalismo unido", remarcó Caló.

A su turno, Pignanelli abordó la problemática de los trabajadores del sector industrial y resaltó los avances obtenidos en los últimos años tanto en la industrialización del país como en la generación de mano de obra.

"Soy matancero (en referencia al partido bonaerense de La Matanza) y como tal recuerdo que en mi distrito llegamos a tener un 30% de desocupación y gracias a este modelo ese índice se redujo a un dígito", afirmó Pignanelli.

Todos los sindicalistas coincidieron en la necesidad de avanzar en el proceso de sustitución de importaciones con la premisa de crear nuevas fuentes de trabajo en sectores industriales que fueron duramente castigados por la implementación del modelo neoliberal de los años noventa.

Además de Caló y Pignanelli participaron los dirigentes gremiales Roberto Roberto (Petróleo y Gas), Jorge Lobais (Textiles), Héctor Laplace (Mineros), y Guillermo Durigan (Fibrocemento), entre otro.