Río de Janeiro. El ministro brasileño de Hacienda, Henrique Meirelles, dijo este miércoles que el producto interno bruto (PIB) del país puede ser positivo en el primer trimestre de 2017, aunque admitió que el gobierno no trabaja con esa hipótesis.

     "Lo que sucede es que en el momento en que la economía cae mucho, al año siguiente, aunque crezca mucho, la comparación es una media contra otra. Como la economía parte de un punto muy bajo, la media puede muchas veces estar muy próxima de la media del año anterior, lo cual no significa que el país no pueda estar creciendo", explicó.

     "En el último trimestre de 2017, contra 2016, la previsión es de un alza (del PIB) por encima del 2%", dijo Meirelles en una rueda de prensa.

     En las últimas semanas, el mercado financiero rebajó su previsión de crecimiento del PIB brasileño en 2017 de 1 a 0,58%, lo cual significa una recuperación más lenta que la prevista por el gobierno para salir de la recesión económica.

     El propio Ejecutivo redujo sus cálculos sobre la expansión económica de 1,6 a 1%.

     La economía brasileña se contrajo 3,8% en 2015, el peor resultado en 25 años, y se prevé que retroceda 3,48% este año, según el mercado financiero, con lo cual puede registrar por primera vez dos años seguidos con un resultado negativo.

     Meirelles resaltó que la administración del presidente Michel Temer intenta aplicar varias medidas para lograr un crecimiento económico, si bien dejó claro que no quiere repetir medidas de estímulo que dieron errado en el pasado.

     "El gobierno no está de manos atadas. Pero lo que no hace y no hará es adoptar prácticas que no funcionaron en el pasado. En economía no hay magia. No vamos a hacer movimientos artificiales que pueden dar algún resultado provisional pero que terminarán aumentando las distorsiones en la economía", comentó el ministro.

     "Tenemos que entrar en un ciclo de crecimiento para que la dinámica de la economía pueda cambiar", agregó.