La política fiscal de Brasil seguirá ayudando al Banco Central a combatir la inflación, pese a un debilitamiento de corto plazo de la moneda local que podría obligar a las autoridades a subir las tasas de interés, dijo este viernes el ministro de Planificación, Nelson Barbosa.

El real brasileño se hundió este viernes a un mínimo de 12 años, ya que los inversores siguen preocupados por la decisión del Gobierno de reducir las metas de ahorro fiscal.

En medio de la turbulencia del mercado, el director del Banco Central Luiz Pereira señaló que se podrían subir aún más las tasas de interés debido a que el organismo vio "riesgos más recientes que amenazan a nuestro objetivo central".

"La política fiscal permanece neutral o restrictiva pese a la reducción de las metas de ahorro", dijo Barbosa a Reuters. "Aún está ayudando a la política monetaria".