Hernán Lorenzino sostuvo que Argentina seguirá pagando sus compromisos de deuda al 93% de los bonistas que ingresaron al canje de 2005 y 2010, que implicó una importante apropiación, si bien mantendrá su política de no pagar a los fondos buitre que quieren cobrar el 100% de la deuda en default.

"Vamos a seguir pagándoles al 93% de los acreedores que entraron al canje, en dólares, euros y yenes, como corresponde; vamos a respetar al 93% de los bonistas, muchos argentinos, que hicieron el esfuerzo que quieren aprovechar algunos vivos", afirmó Lorenzino durante la tradicional velada que organiza la Agrupación Oesterheld en el centro cultural Torcuato Tasso.

"La capacidad y la voluntad de pago de la Argentina ha quedado demostrada una y otra vez. No la van a cambiar con fallos", sostuvo, en referencia al fallo de la justicia de Estados Unidos del viernes último.

Lorenzino enfatizó que "jamás vamos a pagarles a los fondos buitres. El que cree otra cosa, no ha entendido nada. No es casual lo de la fragata (Libertad) y el fallo de Nueva York (del viernes), son ataques a los que no siguen el libreto, ya que hay sectores que no se bancan el éxito del desendeudamiento", remarcó.

La Corte de Apelaciones de Nueva York aprobó el último viernes una moción de primera instancia del juez Thomas Griesa, que decía que el país estaba violando una cláusula del contrato de los bonos, denominada Pari Passu (tratamiento igualitario a los acreedores), que fue interpretada "en sentido amplio".

Esto alcanzó también a beneficiar a los fondos buitre como NML, Aurelius y algunos bonistas, que se negaron a ingresar a los canjes propuestos y demandaron a la Argentina en las Cortes Internacionales.

Para Lorenzino, sería "injusto" pagarle el 100% de la deuda a los fondos buitre que demandan al país, desde el punto de vista de los que ingresaron voluntariamente a los canjes de deuda, que sufrieron una importante quita de sus tenencias, tras el default y la crisis que vivió el país en el 2001.

El fallo, no obstante, desestimó el método de pago que propuso Griesa -pagar proporcionalmente con los pagos que la Argentina realiza a los bonistas que ingresaron al canje- y no dejó en claro cómo debería realizar la Argentina la instrumentación del giro del dinero a los fondos buitre, por lo que para el Gobierno no cambiaron las condiciones de la Argentina, a efectos prácticos.

Para Lorenzino, sería "injusto" pagarle el 100% de la deuda a los fondos buitre que demandan al país, desde el punto de vista de los que ingresaron voluntariamente a los canjes de deuda, que sufrieron una importante quita de sus tenencias, tras el default y la crisis que vivió el país en el 2001.

Durante su exposición, Lorenzino se refirió a la Ley Cerrojo, que fue el argumento utilizado por los fondos buitre que tuvo eco en la corte estadounidense, para invocar la violación del "pari passu".

"La Ley Cerrojo fue darle a los acreedores unas demostración como país, fue darle un mensaje al mundo de que la propuesta del 2005 -y luego en el 2010- era la que se iba a hacer, y era la última, pero un juez de Nueva York pretende desconocer una ley argentina", se lamentó Lorenzino.

"Hoy tenemos que estar más unidos y organizados que nunca. La Ley Cerrojo fue votada con amplísimas mayorías. No nos van a empujar a la trampa del default ni del endeudamiento a la que nos quieren volver a llevar", afirmó.

Y agregó: "Pretender que le hagan caso a la justicia estadounidense, desconociendo la ley argentina, es desconocer al kirchnerismo y no conocer lo que se hizo en estos últimos 9 años en el país; nosotros vamos a seguir honrando nuestros compromisos, sea de la forma que sea, como lo venimos haciendo desde el 2003", enfatizó, ante la ovación de los comensales.

La Ley Cerrojo fue votada por el Congreso en el 2005, y luego levantada parcialmente en el 2010, para alentar a los bonistas a participar de lo que sería la única propuesta argentina a los acreedores para salir del default, y así lograr un alto nivel de adhesión.

Con el primer canje de la deuda, la Argentina logró un 76% de participación, nivel que se elevó a 93%, cuando los acreedores solicitaron la reapertura del canje, que se concretó en el 2010.