Montevideo. El ministro de Economía de Argentina, Hernán Lorenzino, destacó que los países latinoamericanos "ya no piensan en cómo administrar las desgracias" como en épocas pasadas, y ahora asumen un rol activo en las decisiones económica de manera de "transformar la realidad de la gente".

Al participar en Montevideo de un foro organizado por la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), Lorenzino expresó que "las visiones apocalípticas que hasta hace poco auguraban una caída de nuestros productos a niveles extraordinariamente malos no se cumplieron, más bien todo lo contrario".

"Nuestra visión de la situación, pese a estar atentos, no es pesimista sino más bien al contrario", dijo el representante argentino al destacar que en la región "se hicieron las cosas bien y muy diferente a otras épocas como para enfrentar lo que viene, pensando en que de toda crisis sale una oportunidad y no en pensar en administrar la desgracia como en otras épocas".

Lorenzino expuso en el "Foro Altas Autoridades Económicas - Modelos de Desarrollo en América Latina-Búsqueda de Convergencias y Complementariedades", en el marco de la asamblea anual de gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Este foro fue planteado como un espacio para aportar la búsqueda de la complementariedad entre las distintas visiones y los diferentes proyectos económicos y sociales latinoamericanos, por lo cual ALADI convocó al debate a ministros de Economía y representantes de organismos internacionales.

Luego de fustigar las políticas neoliberales de los 90 que dejaron al país con "indicadores sociales y económicos trágicos", el ministro argentino destacó que a partir de 2003 "hubo que reconstruir el rol del Estado y poner a la política por encima de la economía y legitimarla".

Ahora, tras el proceso de reprimarización, concentración y extranjerización del aparato productivo y la destrucción absoluta del tejido industrial que dejó la ola neoliberal, Lorenzino enfatizó que "el norte está puesto en articular la política económica basada en pilares inmodificables".

Planteó en ese sentido, las políticas que sostiene el actual gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner basadas en "un tipo de cambio real para el desarrollo, la regulación de entrada y salida de capitales de corto plazo, y el desendeudamiento del sector público".

Sobre la regulación de los movimientos financieros, puntualizó que "parecía una herejía hace un tiempo, y hoy es recogido por los mismos organismos internacionales que en otros tiempos recomendaban no hacerlo".

El ministro sostuvo que "hacer una intervención en la economía pero sin ajustes recesivos es clave", y destacó que "ni de la crisis de 2002 ni de la de 2008 se salió con ajuste fiscal, sino con políticas en sentido contrario".

Tras hacer referencia a la sintonía de la región en estas políticas que realzan el valor de la economía real, el ministro de Economía argentino reclamó una mayor participación para los países emergentes en los organismos internacionales al destacar que "el 75 por ciento del crecimiento global" se debe a este conjunto de naciones con escasa representación en los entes multilaterales.

En ese sentido, Lorenzino consideró que el Grupo de los 20 países más desarrollados del planeta (G-20), del que Argentina participa, "perdió el rumbo" y tal como está planteado en la actualidad no contribuye a los países emergentes.

"El G-20 fue más efectivo en responder a momentos de crisis extrema", sostuvo, pero entendió que "la pérdida del rumbo es porque los países más desarrollados pierden su interés en un organismo que básicamente sirve para solucionar sus propios problemas, los que ellos generaron".

"Los países emergentes seguimos sin la representación que corresponde por la importancia de nuestras economías en el mundo: más de 75% del crecimiento global está explicado por los países emergentes, y esto claramente no se refleja en absoluto, ni por lejos, en los lugares relevantes de cualquier organización internacional relevante", remarcó el ministro.

En la jornada además de Lorenzino participaron el director del Banco Central Sergio Chodos; el secretario general de la ALADI, Carlos "Chacho" Alvarez, el presidente de la Corporación Andina de Fomento (CAF), Enrique García; la Secretaria de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena; y el Secretario General Iberoamericano (SEGIB), Enrique Iglesias.

También lo hicieron los ministros de Economía de Uruguay, Fernando Lorenzo; de Bolivia, Luis Arce Catacora; y de Paraguay, Dionisio Borda; del Perú, Luis Castilla, entre otros funcionarios de los ministerios de Hacienda y bancos centrales de los países de la región.