La crisis financiera en la que Cuba ha estado envuelta en los últimos dos años empeoró durante el primer semestre de 2017 debido a que el país tiene dificultades para obtener créditos comerciales por pagos atrasados a los proveedores, dijo el ministro de Economía, Ricardo Cabrisas.

En un discurso pronunciado el viernes en la Asamblea Nacional y que se publicó el lunes en la noche en la televisión, Cabrisas dijo que los ingresos por las exportaciones hasta junio eran insuficientes por US$400 millones.

Cabrisas señaló que las importaciones en el 2017 se reducirían una vez más y serían US$1.500 millones inferiores a lo planeado por las dificultades "en la utilización de los créditos, limitación en la asignación de liquidez y deudas por cartas de créditos vencidas y no pagadas".

Una crisis monetaria y menores suministros de petróleo de su aliado clave, Venezuela, obligaron a la isla caribeña a recortar las importaciones y reducir el uso de combustible y electricidad el año pasado, ayudando a la economía a caer en una recesión por primera vez en casi un cuarto de siglo.

La economía se expandió un 1,1% hasta junio de este año, dijo Cabrisas, gracias al auge del turismo y el crecimiento de la agricultura, la construcción y algunos otros sectores.

Sin embargo, el también vicepresidente cubano estimó que si en el 2016 un 85% de las importaciones fueron financiadas a través de créditos comerciales, este año el país había logrado obtener un financiamiento similar por sólo 40,8% hasta mayo, ya que los proveedores se resistían a seguir acumulando más deuda.

Cabrisas dijo que Cuba se vio obligada a buscar combustible en el mercado abierto y que había importado US$99,6 millones por encima de lo planificado.

Cuba no publica información actualizada sobre su deuda, la balanza de pagos y su cuenta corriente.