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Ministro de Economía: “No hay mejor blindaje para el modelo económico peruano que el éxito”
Lunes, Julio 4, 2011 - 12:34

Son días menos agitados para el ingeniero Ismael Benavides Ferreyros. A menos de cuatro semanas de dejar el sillón del ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el otrora banquero hace un balance de su gestión, de los cinco años de gobierno y analiza algunas de las propuestas elaboradas por el presidente electo Ollanta Humala.

-Lima. ¿En qué medida está afectando el crecimiento al Perú el complejo escenario económico europeo?

-Va a afectar nuestras exportaciones. Una buena parte de Europa está teniendo problemas. Países como Grecia, Irlanda, Portugal, y también se habla de España, van a tener que realizar ajustes y eso va a disminuir su demanda por productos. Ello afecta la demanda mundial y puede que los precios tiendan a la baja. Allí nuestras exportaciones como las agrícolas y textiles pueden verse afectadas. Recordemos que no se trata solo de esos países. Y es que como estos tienen problemas, quienes los están apuntalando como Alemania, Francia, Holanda, etc, también están desviando recursos que podrían estar usando en sus propias economías para crecer y desarrollarse.

-¿Está a pocos días de dejar el cargo. ¿Cuál es su balance en estos once meses de gestión?

-Si miramos las cifras, que son el indicador más objetivo, estas son contundentes. El Perú es una economía que el año pasado creció 8,8% y durante el primer trimestre de 2011 fuimos a buen ritmo. Claro indudablemente el proceso político ha llevado a una desaceleración en los últimos meses basados en una menor inversión privada.

-Hay quienes afirman que la desaceleración fue causada por el MEF en desmedro de la candidatura de Ollanta Humala.

-En el Perú de hoy lo que puede hacer el Estado para acelerar o desacelerar la economía es muy poco. El grueso de la inversión viene por la inversión privada. En estos once meses el crecimiento ha sido satisfactorio. Se ha continuado generando empleo y los ingresos de las personas también han aumentado. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) el aumento promedio del ingreso en 2010 fue de 9%. Esa es una cifra muy superior a la inflación, la cual fue muy baja en 2010. Recuerda que en el 2011 hemos sido impactados por las alzas internacionales del petróleo y de alimentos, pero esa es un alza que hemos manejado bien, especialmente si la comparamos con lo que sucedió en 2008. Los precios hoy en día están igual que en 2008 pero la inflación se manejó mucho mejor de la mano del Banco Central que fue subiendo las tasas de referencia, encajes, etc., mientras que el Ministerio de Economía redujo el ritmo del incremento del gasto publico. Ello ha hecho que en mayo tengamos una inflación negativa y en el mes de junio ésta sea baja.

-¿Cómo dejan las cuentas fiscales?

-Vamos hacia un superávit a fin de año que va a estar entre 0,2% y 0,5% del PIB dependiendo evidentemente de lo que haga el nuevo gobierno. No obstante ello, a junio vamos a dejar un superaron fiscal del 5% del PIB. La recaudación también mejoró. En mayo pasado la recaudación se ha incrementado en 16,5% sobre el mismo mes de 2010. Eso es mucho más de lo previsto y resultado de las medidas que se han tomado y también por el fuerte crecimiento de la economía. Esto demuestra que la principal variable para mejorar la recaudación es el crecimiento de la economía. Por ello, si queremos seguir recaudando bien hay que motivar que la economía siga creciendo y dar confianza a la inversión. Por otro lado, hemos aumentado el Fondo de Estabilización Fiscal de US$ 2.000 millones a US$5.600 millones dejando un buen colchón de liquidez para enfrentar emergencias o una situación económica difícil si el frente externo se nos complica.

-Hay opiniones contrarias por parte de los peruanos respecto a este gobierno. Unos dicen que ha sido el mejor en la historia del Perú y otros el peor. ¿Qué dice usted?

-Yo creo que Alan García ha hecho un muy buen gobierno. Creo que las lecciones aprendidas de su primer gobierno y además la toma de conciencia de que la economía no se arregla o no se cambia de la noche a la mañana fueron fundamentales. Este gobierno continuó con las políticas que se establecieron a principios de los años 90, son la base para el desarrollo de la economía actual. Eso es lo que ha permitido que se genere confianza, inversión y que la economía peruana se desarrolle a gran velocidad. Estoy convencido de que Alan García ha sido un factor fundamental porque él cree en la economía de mercado, en la promoción de las inversiones y eso es lo que ha generado el desarrollo. Las cifras de este gobierno son impresionantes pues se han generado 2,5 millones de empleos, se ha reducido en 15 puntos porcentuales la pobreza y se han invertido cantidades enormes en infraestructura, que significaron prácticamente el 6% del PIB en 2010. Todo eso es una muestra concreta de que el gobierno que se ha hecho fue bueno. Con sus mas y con sus menos, con sus sombres y sus luces, pero bueno.

-Como explica pues entonces tanto conflictos sociales en el interior del país. En muchas regiones la cosa esta que arde. Protestas, bloqueos, saqueos, muertos. La cosa no está para celebrar, sino todo lo contrario.

-En el interior del Perú el ingreso porcentualmente ha mejorado mucho más que en Lima. A mi entender, en primer lugar, lo que sucede es una combinación de un descontento natural porque siempre la gente quiere tener más y eso no es posible de la noche a la mañana. En segundo lugar, existe un gran descontento con las autoridades locales y regionales. Si uno ve el común denominador entre Huancavelica, Huancayo y Puno es que todos piden la cabeza del presidente regional. El Estado Peruano es muy débil. Entonces no es que hay que meterle más plata a las regiones. El problema es de gestión, de orden, de hacer las cosas bien. Si las regiones tuvieran 25 buenos gerentes, otra sería la historia.

-Un empresario extranjero me dijo hace un tiempo que el Perú le parecía increíble pues la utilidad que obtenía por cada dólar invertido era brutal, altísima respecto a otros países. Y claro, pagaba poco a sus empleados, no los tenía en planilla porque tercerizaba y tampoco capacitaba, y menos invertía en RSE. ¿No cree que el problema viene por allí, que parte del empresariado abusa y el Estado lo permite?

-Mire no hay generalizar. Así como hay empleados públicos buenos y corruptos, ociosos y trabajadores; también hay empresarios malos y buenos. Hay ejemplos de empresas que se preocupan por sus trabajadores, los capacitan y tratan de motivarlos dándoles tratamientos especiales. Yo creo que más bien que las malas prácticas son puntuales de algunas empresas. Ahora, es cierto que indudablemente el empresariado peruano tiene que mejorar. Los empresarios chilenos o colombianos tienen gremios más representativos. Es gente que se la juega más por su país en la parte dirigencial. El presidente Sebastián Piñera es empresario y el presidente Juan Manuel Santos viene de una familia de empresarios.

-En el Perú todavía nos falta llegar a ello.
Es obvio también que parte de los conflictos vienen por el escaso nivel educativo. ¿Se avanzó lo necesario en educación durante este gobierno?

-Mirando en retrospectiva se pudieron hacer muchas más cosas en educación, pero también uno tiene que ver que tanto el gobierno de Toledo como este han tenido minoría en el Congreso y eso dificulta hacer las reformas. Al haber tantas visiones encontradas, si se quiere ver así, a veces es difícil conseguir los votos necesarios o el consenso en el Congreso para pasar reformas de fondo. El tema educativo es clave para seguir avanzando. La carrera pública magisterial es un gran avance, pero falta más.

-¿Pero no le parece que el tema de fondo en el sector educativo pasa por un cambio total? ¿Podría por ejemplo el Perú aspirar a tener un sistema educativo similar al europeo donde el hijo de un zapatero pueda recibir una educación similar a la del hijo de un ministro y tener las mismas oportunidades para escalar en la vida?

-A eso tenemos que llegar. Pero la educación estatal peruana es tan paupérrima que la gente hace cualquier cosa para ir a un colegio privado donde la calidad también es de baja calidad. Un poco mejor que la estatal, pero también de muy bajo nivel. Hay colegios medianos a pequeños, de 500 alumnos para abajo, que ya son irrecuperables que casi no vale la pena tratar de convencer a los profesores que tienen que mejorar, pues no quieren hacer más nada. Solo enseñan lo que pueden esperando el tiempo para jubilarse.

Para mí, los cuellos de botella para el desarrollo del Perú son la infraestructura, pero los otros dos son educación e innovación. Si no tenemos una buena educación seguiremos teniendo profesionales de segundo y tercer nivel y sin buenos profesionales menos vamos a poder tener acceso a tecnología e innovar. Ese es una inversión que tiene que hacer el Estado, pero no podemos hacer todo a la vez. Allí hay áreas que el estado puede dejar al sector privado. El estado debería enfatizar mucho más en las Asociaciones Público Privadas para que el sector privado le maneje la inversión infraestructura grande y liberar todo ese dinero en educación, pero con un plan definido y a largo plazo para mejorar la calidad educativa. Además de eso debemos proponernos metas. Una de ellas debe ser subir en los índices PISA tanto en lectura como en matemáticas. Eso es fundamental. Hoy estamos entre los últimos del mundo. Hay que ponernos metas concretas para ir escalando el tema.

-¿Cuál ha sido su peor momento al mando del MEF? El cargo de ministro de economía es el más difícil de ejercer en la administración pública? Lo digo porque usted es el encargado del dinero. Todos van hacia usted, todos piden.

-Sí, claro. El ministro de Economía tiene la culpa de las huelgas, de las tomas de carretera, de no dar plata para esto o lo otro. Es muy fácil para los otros sectores los cuales se dan la vuelta y dicen que la culpa de todo la tiene el MEF. Eso es injusto y es echarle la culpa a otro. No hubo un peor momento único. Fueron sido varios. Permanentemente es difícil ser ministro de Economía. Lo otro es que la relación con el Congreso siempre es compleja, pues como no tiene constitucionalmente iniciativa de gasto es por naturaleza regalón. Especialmente en las postrimerías de este gobierno cuando tratan de pasar leyes que significan exoneraciones y aumentos salariales que significan al Estado miles de millones de soles para el Estado y los cuales no van a una buena educación. Esa relación es complicada. Por ejemplo el tira y afloja que hubo para cerrar el presupuesto de la República entrando a un año electoral fue una situación muy tensa. Los congresistas quisieron pasar unos 120 artículos que significaban un aumento de más de S/. 10.000 millones al presupuesto anual.

-Las presiones desde Palacio han debido que ser muchas. ¿Cuántas veces le ha tenido que decir que no al presidente García?

-La relación es muy buena a pesar de que antes de ser Ministro de Agricultura nunca tuve una relación ni personal ni de trabajo con él, pero creo que ha habido mucha sintonía y muchas veces a apoyado mi decisión de decir que no a alguna iniciativa. No puedo decir que una sola vez no me ha respaldado. Eso en principio. Y segundo, a pesar de ser una persona vehemente para sacar las cosas adelante, especialmente las obras, él es consciente de que hay procedimientos que seguir en el Estado y que a veces demoran. No hay un financiamiento especial para algún proyecto que él quisiera hacer. En ese sentido también ha sido muy consecuencia.

-¿Qué amarres deja él para que el modelo peruano siga como está? ¿Como ha blindado la economía?

-Es difícil blindar totalmente. Felizmente el Muro de Berlín cayó en 1989, la Unión Soviética colapsó poco después y el modelo chavista ha fracasado. Yo creo que no hay mejor respaldo para el modelo económico que el éxito y yo creo que por donde uno lo mire este ha sido un modelo exitoso. Si lo vemos en el transcurso de la historia del Perú en los últimos 40 o 50 años ha sido muy exitoso. Hay que recordar que el período del 70 al 90 fue desastroso para el Perú. Las medidas que se tomaron durante el gobierno militar (1968-1980) casi destruyen al país. Yo creo que este modelo de una economía de mercado integrada al mundo, generación de inversión, empleo y producción donde ha sido aplicado ha dado resultados. Así pasó en Asia, Europa y algunos países de África. Creo que ese es el principal blindaje. Lo otro es que hay muchos partícipes en este proceso de desarrollo. Si estos partícipes sienten que la economía se empieza a desacelerar, que hay menos oportunidades van a mirar hacia atrás y verán que el modelo es adecuado. La población en general ha comprado el modelo.

En segundo lugar, el Perú ha asumido ciertos patrones de comportamiento y compromisos. Por ejemplo el Perú ya tiene el grado de inversión que es un activo. Eso significa dinero, pues podemos ir al mercado internacional a conseguir créditos a tasas muy bajas para el Estado o proyectos. Además, significa inversiones pues los inversionistas de afuera valoran mucho ese grado de inversión. Lo otro son los tratados de libre comercio (TLC), los cuales establecen una serie de patrones de comportamiento que nos van a obligar a mantener una economía abierta integrada para con nuestros socios comerciales. Todo eso también ayuda si se quiere blindar el modelo. Los TLC son extraordinarios y la gente a veces no lo quiere ver, pero se están abriendo mercados día a día y el Perú se convierte en una plataforma para que capitales sudamericanos vengan a invertir en el país para de aquí a exportar al mundo. Brasil no tiene TLC con Estados Unidos o Europa, Argentina tampoco, menos Venezuela. Colombia no tiene acuerdo con Estados Unidos. El Perú tiene tratados comerciales con mercados que suman 2.700 millones de personas. Si queremos mantener ese activo tan importante, tenemos que seguir por el rumbo económico que se ha trazado. Ahí tenemos una serie de blindaje para el modelo macroeconómico.

-¿Cuánto se estima que crezca el Perú este año?

-Las proyecciones tienen a la baja fundamentalmente por la caída de la inversión ante la coyuntura política. Estimábamos a inicios de año un crecimiento de 7,5%. Estoy seguro que lo íbamos a cumplir, pero como se ha desacelerado tan fuertemente la inversión es posible que el crecimiento sea de 6,5% o hasta 5,5%. Eso obliga al siguiente gobierno a dar señales de confianza porque la inversión significa crecimiento de empleo, disminución de pobreza, mejor recaudación de impuestos.

-Con esas cifras el Perú ya no lideraremos el crecimiento en Latinoamérica.

-No, pasaríamos a un segundo o tercer lugar.

-Así como se dejan las cosas económicamente en orden al siguiente gobierno, ¿qué cosas faltaron hacer, qué tareas inconclusas deberá afrontar el próximo ministro de Economía y Finanzas? ¿Cuál es la agenda pendiente?

-En lo que respecta al Ministerio de Economía queda mucho por hacer. Hay que fortalecer el mercado de capitales y aumentar la bancarización. Si el Perú va a crecer entre 6% y 7% al año se necesita financiar ese crecimiento y allí el sistema financiero y el mercado de capitales son fundamentales. También hay mucho por hacer en la gestión del MEF y el propio Estado. Hay mucho dispendio y mal gasto no solo en inversiones con monumentos a la maca en algún municipio. También hay un mal manejo de las propias planillas del Estado. Recientemente estuve en la región Amazonas y su presidente regional me dijo que había una persona con siete documentos de identidad (DNI) que cobraba siete sueldos en el Estado y eso se repite en todo el Perú. En la Caja Militar Policial encontramos personas que cobra dos sueldos al Estado y eso está prohibido. Existen empleados fantasmas, hay mal gasto de bienes y servicios. Hay mucha corruptela. Se han generado diversos conceptos de remuneraciones que se han ido inventando. Eso eleva el gasto una barbaridad.
Las planillas del Estado representan el 40% del presupuesto. Es elevado respecto a otros países.
El próximo gobierno debe empezar a ordenar el propio aparato estatal. El Estado Peruano es el reino del papel. En el MEF hemos tratado de ordenar eso con software moderno. Eso lo vamos a dejar andando y será una herramienta útil para el próximo gobierno. ¡Hay lugares como Amazonas donde las planillas se hacen a mano! ¡Como en los años setenta! Allí se podría ahorrar mucho dinero y derivarlos a educación.

-El presidente electo Ollanta Humala afirma que el Estado debería administrar algunas empresas. Se habla de una aerolínea de bandera por ejemplo.

-Hoy el Estado tiene poco más de 30 empresas y son empresas que están en el rubro privado desde Petroperú para abajo. El tema es que si uno mide su eficiencia comparada con una privada pues es mala. Además, está probado en todo el mundo que el Estado es un mal administrador, desde un país africano hasta Estados Unidos. Siempre el sector privado en lo que es gestión de empresas es mucho mejor administrador. En el Perú hemos tenido experiencias desastrosas. Las pérdidas de las empresas públicas si las midiéramos al día de hoy serían de US$ 20.000 millones, lo que representa el 50% de nuestro déficit de infraestructura. Eso quiere decir que el Estado no hubiera tenido esas empresas no hubiera perdido toda esa plata. Por otro lado, el Estado pues tiene todavía muchos déficits y carencias que cubrir como educación y reducción de pobreza. ¿Entonces qué hacemos pues creando una línea aérea cuando podríamos ampliar la cobertura de los programas sociales? El mercado aéreo peruano está perfectamente cubierto. Hay algunas partes del Perú donde no llegan aviones, pero eso se puede suplir pues con subsidios a empresas privadas. Yo he sido director de Aeroperú en el segundo gobierno de Fernando Belaúnde (1980-1985) y perdíamos US$ 30 millones al año. ¡Cuánta gente podemos educar mejor con ese dinero!

-Se habla de potenciar Petroperú…

-Potenciar Petroperú a costa del consumidor es un mal negocio contra el Perú pues estaremos beneficiando a unos cuantos burócratas en desmedro de la población. Lo que se tiene que hacer en Petroperú es mejorar sus indicadores de gestión, tener un buen gobierno corporativo y así poder emitir acciones en el mercado y así financiarse y dejar de ser una carga para el país.

-Su posible sucesor puede ser el economista Kurt Burneo estaría a favor de que el Banco de la Nación otorgue microcréditos. ¿Qué opina de esto?

-Yo no quisiera opinar si Burneo va a ser o no el próximo ministro de Economía y Finanzas. Si es él bienvenido, pues ya ha sido viceministro durante el gobierno de Alejandro Toledo. Respecto a su pregunta, yo acabo de estar en el directorio de la Corporación Andina de Fomento (CAF) en Caracas y uno de los temas tratados fue el de microfinanzas y bancarización y el consenso fue que el estado no debe participar en esto ni poner topes a la tasa de interés porque eso es justamente lo que desincentiva que haya pues más competencia y jugadores en ese mercado. Yo creo que el Banco de la Nación cumple un excelente papel como banca de segundo piso dando recursos a las microfinancieras. Yo conozco de ese negocio y es complejo, requiere gran intensidad de mano de obra, gente que tiene que salir a colocar, cobrar o administración y alta inversión en tecnología. Eso no lo puede hacer un banco estatal. Yo creo que el rol del Estado pasa por fomentar más competencia para que las tasas bajen más.

-¿Pensión 65 es viable?

-Sin duda puede ser un esquema para ayudar a gente en los niveles más pobres, pero tiene que ser muy bien focalizado y administrado. No obstante la otra cara de la moneda es que comiencen a generarse coberturas muy amplias que no solo van a tener un costo muy grande donde vamos a tener que sacrificar educación, entre otras cosas; sino que se comiencen a generar comportamientos indeseados. Es decir, la gente va a preferir en algunos casos no ser formales ni estar afiliados a la ONP o a las AFP pues dirán el Estado finalmente se hará cargo. Hay que tener cuidado en los comportamientos que se pueden generar. Hoy existe el Bono de Gratitud para personas por encima de los 75 años. Sobre esa base puede empezar a trabajar Pensión 65, pero cuidando que llegue a los más pobres, hasta dónde afecta la caja fiscal y cuidando que no sea un aliciente contrario a la formalización.

-¿Qué le aconseja a su sucesor para mantener el rumbo económico y por qué no mejorarlo?

-Lo primero es generar confianza. El año pasado el Perú invirtió más de US$35.000 millones. Para seguir creciendo es necesario mantener ese nivel de inversión, que es superior al 25% del PIB. Lo segundo es tratar de mantener como parte de esta confianza una estabilidad en las reglas de juego no matar a la gallina de los huevos de oro la cual en el Perú es la minería. La minería significa más del 60% de nuestras exportaciones y sin esas exportaciones no tenemos plata para invertir, para importar equipos y bienes de capital. En 2010 exportamos US$ 35.000 millones e importamos US$ 30.000 millones. Por ello es importante continuar incentivando el desarrollo de la minería. Eso va a agrandar la torta pues vamos a recibir como país mucho más ingresos.
Lo otro es mantener la economía abierta, integrada al mundo con los TLC. Eso es fundamental. Se habla de la integración con Brasil… ¡Pero ellos tienen un mercado cerrado! Tratar de vender un producto en ese país sacando permisos y autorizaciones demora dos años. Ahora tenemos varios mercados abiertos y hay que aprovecharlos. Más bien somos la envidia de los empresarios brasileños. Por ejemplo, ellos pueden venir aquí para producir etanol a base de caña de azúcar y exportarlo con arancel cero a Estados Unidos. Si ellos quieren hacerlo desde Brasil entraría con arancel cero.

Quiero reiterar que el Perú necesita continuar en la senda de promoción de inversiones y generación de empleo. Si lo hacemos de aquí al Bicentenario (2021) el ingreso per cápita crecerá 2,5 veces y la pobreza se reducirá de 30% a 10%. No podemos darnos el lujo de tomar el camino equivocado. En el año 1965 el PIB peruano era tres veces el de Corea, hoy el de Corea es tres veces el del Perú. Si hubiésemos seguido el camino correcto el Perú tendría un PIB per cápita mucho superior. Aun tenemos mucho por hacer en el Perú. Es cierto que estamos mucho mejor que hace 20 años, pero no es que haya dinero por todos lados. Tenemos déficit en infraestructura y educación. No nos dejemos ilusionar por tener hoy una sensación de bienestar. Si queremos llevar al común de la población a tener buenos estándares de vida y de ingreso aún falta mucho por hacer.

-¿Qué viene para Ismael Benavides luego del 28 de julio? ¿Va a seguir participando en política?

-Siempre he tenido interés en política. Donde pueda contribuir a la opinión o pensamiento del país lo seguiré haciendo, pero sin estar involucrado en ningún partido político. En las actividades personales regresé a cultivar mi chacra y quizá asesorar a algunas empresas.

Autores

Fernando Chevarría