Washington. El ministro de Finanzas japonés, Yoshihiko Noda, instó a los países del G-7 a tomar las medidas adecuadas sobre las divisas cuando sea necesario, mientras el país intenta recuperarse del devastador terremoto del mes pasado.

Los líderes de Finanzas del grupo de las siete naciones desarrolladas (G-7) discutieron el tema del desastre de Japón, los problemas de deuda en Europa y la situación política en Oriente Medio y el norte de Africa como los riesgos para la economía global, dijo Noda.

"Expresé mi gratitud a los países del G-7 por cooperar en la intervención cambiaria conjunta del 18 de marzo. También les pedí que continúen tomando medidas adecuadas al tiempo que sigan de cerca a los mercados", afirmó a la prensa tras una reunión con sus pares del G-7.

El grupo de las siete naciones desarrolladas se reunió a puertas cerradas en la noche de este jueves, seguido por conversaciones en el más amplio grupo de los 20 países ricos y emergentes. Se espera que el G-20 emita un comunicado este viernes sobre sus conversaciones.

Noda comentó que las naciones del G-7 acordaron que la intervención de marzo fue efectiva en frenar los excesivos y desordenados movimientos de los tipos de cambio. Pero dijo que no hubo discusiones específicas dentro del grupo sobre futuras acciones en el mercado cambiario.

El G-7 -formado por Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón- realizó una inusual intervención coordinada en los mercados cambiarios el mes pasado tras un brusco fortalecimiento del yen posterior al terremoto.

En la cena de trabajo del G-20, Noda dijo que había mucha incertidumbre sobre el impacto del sismo y la crisis nuclear sobre su economía, dado el daño a la confianza de las empresas y familias y el efecto de los cortes de electricidad sobre la actividad corporativa.

Se comprometió, eso sí, a entregar suficiente información a la comunidad global sobre la crisis nuclear y a que Japón seguirá en su camino de recuperar la salud fiscal en el mediano o largo plazo.