Santiago. La economía chilena inició su recuperación tras los daños que dejó el terremoto y está bien encaminada para crecer "fuerte", dijo este viernes el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, quien estimó que el impacto de la crisis de Grecia sería "muy acotado" en el país.

El ministro dijo en el Foro de Reuters sobre Inversión en América Latina que la economía chilena tendrá un "potente" desempeño en la segunda mitad de este año y calculó que el Producto Interno Bruto podría crecer 6% o por encima de esa cifra en 2011.

"La economía está comenzando a recuperarse del terremoto", dijo Larraín desde su despacho ministerial.

"Este año no vamos a alcanzar 6%. Vamos a estar por debajo de esa cifra, pero es muy probable que el año próximo estemos en esa cifra o incluso más", agregó.

Para el corto plazo, el ministro estimó una fuerte recuperación de la actividad en la segunda mitad de este año, apoyado en los planes de reconstrucción tras el terremoto y en un mayor dinamismo de la demanda.

"Es indudable que en la segunda parte de este año vamos a tener un crecimiento fuerte, potente, que va a estar apoyado por todos los proyectos de inversión, reconstrucción", dijo Larraín.

El ministro comentó que se avanza en los trámites para ir lo antes posible o en los próximos meses con una emisión de bonos soberanos, para lo cual se encuentran en la fase de escoger los asesores legales y financieros y el posterior registro de la emisión en Estados Unidos.

"Estamos muy esperanzados de que vamos a salir muy bien parados. Chile va a diferenciarse del resto de los países que están atravesando coyunturas difíciles. En el mercado hay gente que me dice que no es un buen momento para salir", dijo Larraín.

"Nosotros vamos a salir apenas estemos listos. Vamos a salir en los próximos meses lo antes que podamos. Esa es nuestra intención. Creemos que el mercado va a diferenciar. Lamentamos mucho la situación de Grecia, pero Chile está muy lejos de serlo", aseguró.

Efecto acotado de crisis griega. El ministro de Hacienda estimó que los efectos de la crisis financiera de Grecia y su posible contagio a otras naciones de Europa deberían tener un impacto mínimo en Chile y en el resto de América Latina.

"Nosotros creemos que los efectos para Chile están bastante acotados (...) Espero que la Unión Europea pueda tener la visión y el empuje como para lograr el rescate de Grecia", dijo Larraín.

"Dejar caer a Grecia es un tema muy complejo que traería repercusiones tanto del mercado financiero directo, porque los bancos están muy afectados y expuestos, como por el efecto que tendría en otros países que tienen situaciones complejas en materia fiscal", agregó.

Explicó que esto podría poner nerviosos a los inversionistas con las deudas de estos otros países, lo que ya los mercados globales han anticipado.

Con todo, Larraín aseguró que la economía chilena está muy diversificada y señaló que los principales socios comerciales se encuentran en Asia y no en Europa o Estados Unidos.

"Yo veo a esta economía (chilena) sólida, creo que el efecto es muy acotado. Pero nunca voy a referir al término blindado para referirme a la economía chilena", dijo Larraín ante la consulta de si Chile estaba blindado frente a la crisis griega.

"Creo que una economía nunca está blindada, lo que sí está (Chile es) bien preparado para resistir las presiones que pueden venir de los mercados externos", dijo Larraín.