El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, revelará nuevas medidas la próxima semana que apuntan a contener el alza de la moneda local y no viajará a la reunión del G-20 en Corea del Sur, dijo este viernes una fuente del ministerio.

Las nuevas medidas para contener la apreciación del real, que ha escalado más de un 8% desde fines de junio, podría ser anunciada el martes, sostuvo la fuente.

"Mantega no va a ir al G-20 porque le preocupa el tema de la moneda", aseguró la fuente, quien solicitó el anonimato debido a lo sensible del tema.

Una segunda fuente del gobierno dijo también a Reuters que Mantega no asistiría a las reuniones del G-20, pero declinó comentar sobre el momento en que tendrán lugar las medidas sobre la moneda: "puede ser en cualquier momento", dijo.

Aunque el mercado local ya había cerrado, la tasa de referencia internacional mostró que el real extendió sus pérdidas después del anuncio, con una desvalorización del 0,4%, cotizando a 1,666 unidades por dólar.

La "guerra cambiaria", como la ha llamado Mantega, probablemente tendrá un lugar prominente en la agenda de las reuniones del G-20 de ministros de Hacienda y presidentes de bancos centrales de la próxima semana.

Las autoridades de Brasil han estado luchando en la línea de fuego de la guerra global por la intervención cambiaria, criticando las políticas monetarias de otros gobiernos y tomando medidas agresivas para debilitar al real.

La semana pasada, el gobierno anunció que elevaría el impuesto sobre entrada de capitales extranjeros en bonos locales para ayudar a aliviar la presión sobre una moneda que Goldman Sachs estima que es la más sobrevalorada del mundo.

El gobierno podría optar por el uso de su fondo soberano de riqueza para absorber dólares en el mercado de cambios a la vista, mientras que el Banco Central podría realizar una subasta de swaps cambiarios reversos, una forma de derivados que permitiría a la entidad comprar dólares en el mercado de futuros.