Santiago. Las monedas de mercados emergentes y los productores de bienes básicos podrían tener un mayor peso en los mercados globales al tiempo que el dólar y el euro pierden terreno, dijo el jueves el ministro de Hacienda de Chile, Felipe Larraín.

Pero el logro de este mayor nivel de importancia depende de las decisiones de las autoridades chinas de dejar que el yuan se vuelva una moneda convertible que reaccione a los factores del mercado.

Según los cálculos de Larraín, en 2010 el yuan se apreció un 3% mientras que el real brasileño avanzó un 30% en términos reales.

Larraín estima que una canasta de monedas tomaría el rol de moneda de reserva para reemplazar al dólar o al euro, en lugar de una moneda supranacional, como los derechos especiales de giro del Fondo Monetario Internacional.

El ministro dijo que visualiza un sistema donde hay una canasta de diversas monedas asiáticas, y talvez latinoamericanas, como el real brasileño, así como también divisas de naciones industrializadas estables, como Australia y Canadá.

Las monedas de muchos mercados emergentes se han apreciado porque sus economías registran un crecimiento sólido y comienzan a elevar sus tasas de interés, pero también producto de la agresiva flexibilización cuantitativa de la Reserva Federal de Estados Unidos, dijo.

Señaló que se siente escéptico respecto a los efectos de la nueva ronda de flexibilización cuantitativa y que la Fed está haciendo algo que, en su visión, no sería muy efectivo y que, además, está creando problemas para otros países.

En cuanto al euro, dijo que la moneda común enfrenta problemas similares a los del dólar si la Unión Europea decide rescatar a algunos de sus miembros más débiles.

Sin embargo, indicó que no cree que ninguna nación europea se retirará del bloque de la moneda común debido al sólido compromiso a nivel de las autoridades.