“Es difícil pedirle a la inversión que aumente cuando le estamos entregando una carga tributaria mayor”, sentenció el titular de Hacienda, Felipe Larraín, al reiterar que el país enfrentará una desaceleración de su economía si la Presidenta electa Michelle Bachelet concreta la prometida reforma tributaria para echar a andar su programa de gobierno.

Según el secretario de Estado, “si uno le está planteando que va a aumentar la recaudación tributaria en alrededor 3 puntos del PIB (US$8.000 millones) con impuestos a la inversión”, ello provoca que los capitales opten por restringir sus inversiones”.

"El 2013, de acuerdo al FMI, la economía mundial creció al 3%. Chile habría crecido alrededor de 4%, o sea, a Chile le va mejor que al mundo. La proyección del FMI para el crecimiento (mundial) en 2014 es de 3,7%. Si a la economía chilena le va peor que lo que le ha ido este año y si las proyecciones caen, no hay que buscar las explicaciones afuera. Porque afuera de Chile tenemos a Estados Unidos creciendo más, Europa saliendo de una recesión y pasando a crecimiento positivo. Las explicaciones hay que buscarlas aquí adentro”, dijo Larraín, apuntando a la futura administración.

El jefe del equipo económico recalcó que lo que corresponde es estimular la inyección de capital ya que, dijo, detrás de su desaceleración está la caída en el ritmo de crecimiento de la economía, impactando el empleo.

“La inversión es la que entrega oportunidades y porque la creación de empleos y buenos salarios va a depender que tengamos una inversión potente”, comentó, puntualizando que “el crecimiento económico no es una cosa abstracta, es algo muy palpable, muy concreto, le llega a las personas a través del empleo y los salarios”.