El nuevo ministro de Hacienda de Brasil, Henrique Meirelles, aseguró que el desempleo en el país puede llegar a 14%, si "no se hace nada" para restaurar la confianza en la economía.

"Si no se hace nada, si no tomamos ninguna medida, si no se restaura la confianza, si no son adoptadas medidas (para) restaurar la trayectoria de la evolución de la deuda pública (...) el desempleo podría llegar al 14%", expuso el funcionario en rueda de prensa.

El nuevo ministro se reunió la víspera con el presidente interino de Brasil, Michel Temer, y con representantes de las centrales sindicales, ante quienes expuso el plan del gobierno de modificar el sistema de pensiones para intentar sanear las "maltrechas" cuentas públicas.

La tasa de desempleo en Brasil ha subido en los últimos meses debido a la recesión económica que vive el país sudamericano, donde según datos oficiales el desempleo llegó al 10,9 por ciento de la población en el primer trimestre del año, la mayor tasa desde 2012.

El nuevo responsable de la economía brasileña ha afirmado que para retomar la confianza en la economía, se necesitan volver a equilibrar las cuentas públicas que pasan por un grave deterioro, tras registrar en los últimos dos años un déficit fiscal (más gastos que ingresos).

En 2015, el déficit fiscal brasileño fue de 110.000 millones de reales (unos US$31.430 millones).

Para Meirelles, el ajuste fiscal debe hacerse en las cuentas, es decir, con un corte de gastos y con un aumento de los impuestos.

El titular de Hacienda considera que sanear las cuentas públicas significa que los inversores y consumidores vuelvan a creer en la economía brasileña, con lo que será más fácil retomar el camino del crecimiento y generar más empleo.

Meirelles, de perfil conservador, fue el elegido por el presidente interino Temer para intentar recuperar la economía brasileña, que el año pasado se contrajo 3,8% y lo hará en 3,86% en 2016, según estimaciones del mercado financiero brasileño.

El nuevo gobierno asumió el pasado 12 de mayo, después de que el Senado votó apartar y abrir un juicio político a la presidenta Dilma Rousseff, acusada de supuestas irregularidades fiscales en los balances de 2014 y 2015.

Rousseff continuará apartada del cargo durante 180 días, período en el que el Senado juzgará si la destituye de manera definitiva por lo que se le acusa.

Si el Senado la absuelve, Rousseff asumirá nuevamente el mandato presidencial, pero si es encontrada responsable, Temer completará el mandato que vence el 1 de enero de 2019.