El ministro de Hacienda de Brasil, Joaquim Levy, afirmó que sin el ajuste fiscal en curso el riesgo de que el país pierda el grado de inversión "vuelve al galope".

En audiencia pública ante la Comisión de Finanzas y Tributación de la Cámara de Diputados, Levy aseguró que el riesgo es mucho menor que cuando inició el segundo mandato de la presidenta Dilma Rousseff, en enero pasado.

"Hace tres meses, la discusión era si Brasil iba a perder el 'investment grade'. Ese riesgo disminuyó, no desapareció totalmente. Si no hacemos el ajuste fiscal, el riesgo vuelve, y vuelve al galope", enfatizó.

El ajuste busca evitar la pérdida del grado de inversión en su rating crediticio, es decir, confirmar la capacidad del país para honrar sus compromisos de deuda.

El ministro aseguró que, a pesar de las dificultades, el país está en la ruta del crecimiento.

"El PIB no va a caer a causa del ajuste fiscal. Tenemos que hacer el ajuste y concluirlo rápidamente para que el PIB pueda crecer", señaló.

Afirmó que Brasil tuvo que revisar sus políticas anticíclicas frente al nuevo escenario global, en el cual las grandes economías están revirtiendo las medidas de estímulo que habían implementado tras la crisis de 2008.

Levy resaltó que el gobierno tiene que realizar un gran esfuerzo para cumplir la meta de superávit fiscal de 1,2% este año, y que está "cortando en la carne" en sus gastos.

"Tiene que ser un esfuerzo distribuido por todos en la sociedad. Así llegaremos a la victoria y retornaremos al camino del crecimiento", dijo.

Los analistas del mercado financiero estiman una caída del PIB este año de 1,1%, con una recuperación a partir de 2016.