Santiago. Chile, el mayor productor de cobre del mundo, espera que los precios de su principal producto de exportación sigan altos por la fuerte demanda de China, lo que podría llevar un superávit fiscal en 2011, frente a un esperado déficit, dijo el ministro de Hacienda, Felipe Larraín.

El precio del cobre al contado se ubica desde hace varios meses por encima de los US$4 dólares, casi US$1 por arriba de lo estimado originalmente en el presupuesto del gobierno para este año.

Además, los futuros del metal han trepado en febrero a máximos históricos, apoyados por las expectativas de un déficit del metal en el 2010 y una sólida demanda de China, el mayor consumidor de cobre del mundo.

"Hay, en mi opinión, un cambio estructural (en los precios del cobre)," dijo Larraín a Reuters en una entrevista antes del foro mundial de exploración minera organizado por el grupo de estudios Cesco en Santiago.

"Por supuesto que tendrá un ciclo (el precio del cobre), pero con una tasa de evolución media diferente. Así que hemos hecho este salto y creo que es muy poco probable que se devuelva", agregó.

Larraín recalcó que Chile debe administrar con prudencia los fondos extraordinarios provenientes de los precios casi récord del cobre.

El ministro de Hacienda está preocupado de que los ingresos adicionales por los precios del cobre estimulen una expansión del gasto, lo que sumado a altos precios de combustibles y alimentos, avivan mayores expectativas de inflación.

"No creo que vamos a volver a los viejos tiempos en precios del cobre por debajo de US$1,50 dólares o algo así (...) Esto es bueno para el país, pero lo importante es que tenemos que administrar bien los flujos adicionales de manera de evitar efectos macroeconómicos perversos", dijo Larraín.

Bajo este escenario, el Banco Central decidió acelerar el ritmo de alzas de la tasa clave y el gobierno decidió recortar el gasto público para enfrentar un panorama inflacionario más complejo .

No obstante, los altos precios del cobre también podrían ayudar a Chile a lograr un superávit presupuestario en 2011.

"Tenemos un déficit fiscal muy bajo, y en función del precio del cobre, podemos tener un superávit", dijo Larraín, quien agregó que el gobierno canalizaría los ingresos del cobre cuando sea posible en un fondo de ahorros soberano para amortiguar futuras crisis, como lo hizo durante la crisis financiera mundial.