El secretario de Hacienda de México, Luis Videgaray, dejó este miércoles su cargo y será sustituido por José Antonio Meade, quien ya ocupó ese puesto antes, en medio de un magro crecimiento económico y los coletazos de la visita del candidato republicano estadounidense Donald Trump.

Tras una exitosa aprobación de varias reformas, la gestión de Videgaray se deterioró por los bajos precios del crudo, el debilitamiento del peso y recientes alertas de las agencias calificadoras por el alto endeudamiento de la segunda economía latinoamericana.

A esto se sumó una andanada de críticas después de que medios de prensa señalaran a Videgaray como el funcionario que influyó sobre el presidente Enrique Peña Nieto para que invitara al candidato republicano Donald Trump, algo mal visto por la oposición, debido a su plan de construir un muro fronterizo para detener la inmigración ilegal.

Meade, un doctor en Economía de 47 años bien visto por los mercados, ya ocupó la jefatura de Hacienda en septiembre de 2011 hasta el final de la administración del ex presidente Felipe Calderón, en 2012. Actualmente se desempeñaba como secretario de Desarrollo Social.

La salida de Videgaray no provocó mayores reacciones en los mercados debido a que desde hace semanas había versiones de que sería sustituido por Meade.

Peña Nieto tiene previsto dar un mensaje a medios de comunicación a las 11 hora local (1600 GMT).

Videgaray había sido hasta ahora el hombre fuerte al lado del presidente, cuya popularidad está en mínimos históricos debido a la debilidad de la economía, la falta de control de la violencia ligada a los cárteles del narcotráfico y la corrupción.

Una portavoz de Hacienda dijo que Videgaray no ocupará otro cargo público, sin embargo analistas políticos dicen que el próximo año podría ser el candidato del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) para las elecciones del estratégico Estado de México, que rodea la capital.