Francfort. Brasil se encuentra listo para tomar pasos adicionales a fin de proteger a su economía en el caso de una recesión en Estados Unidos y Europa, dijo el ministro de Hacienda del país sudamericano, de acuerdo a un reporte publicado este domingo por un diario alemán.

En una entrevista con Euro am Sonntag, Guido Mantega dijo que Brasil estaba relativamente aislado de la actual turbulencia global, dado que sus exportaciones contribuyen sólo al 13% de su producto y su ratio de deuda en relación al PIB está por debajo del 39%.

"Somos menos dependientes de las fluctuaciones de la economía internacional debido a nuestra enorme y dinámica demanda interna", sostuvo Mantega al diario.

"Sin embargo, naturalmente tomaremos las medidas necesarias, ya sea con políticas vinculadas a los impuestos o a la moneda, en caso de que la crisis escale", afirmó.

Mantega reiteró sus comentarios de septiembre de 2010 en torno a que los gobiernos estaban reanudando sus tácticas para lograr posiciones competitivas.

"Sin lugar a dudas estamos en medio de una guerra de divisas", dijo.

La advertencia podría ser otra señal de que los pasos del gobierno para proteger la economía de Brasil -incluyendo un aumento de 30% de impuestos sobre los vehículos importados- podrían continuar en los próximos meses.

La tendencia de la presidenta Dilma Rousseff de hacer cambios inesperados en las políticas económicas de Brasil se está convirtiendo en uno de los mayores riesgos de hacer negocios en el país.

En sus declaraciones para el Euro am Sonntag, Mantega mantuvo sus expectativas de que la inflación, que ha sido impulsada por precios más altos de las materias primas - alimentos en particular -, empiece a desacelerarse en el país.

Reducción de la pobreza. "Los factores externos son responsables (por la aceleración de la inflación), especialmente por el enorme exceso de liquidez global debido a la política monetaria de alivio cuantitativo en Estados Unidos, además de un incremento en los costos de producción", indicó.

"(La inflación) ya ha alcanzado su tope y los precios pronto retomarán el declive. Para el año la cifra quedará por debajo del 6,5%", expresó el ministro.

Además, Mantega dijo que esperaba que la economía de Brasil continúe expandiéndose a mediano plazo.

"Para los próximos dos años esperamos un crecimiento de mediano rango por sobre el 5%, asumiendo que la crisis no escale más. Debería ser una expansión sólida que vaya a tono con la inflación, que está bajo control", señaló.

De acuerdo a Mantega, los avances sostenidos en la producción deberían ayudar a reducir la pobreza en Brasil, que ha caído a la mitad en los últimos ocho años.

"En estos ocho años más de 29 millones de personas se unieron a la clase media, a la que ya pertenecían 100 millones de brasileños. Se crearon 17 millones de empleos durante un periodo de tiempo en que el país creció un 4% en promedio", explicó el ministro.