El ministro adjunto griego de Reforma Administrativa, Yorgos Katrúgalos, advirtió de que "si Grecia quiebra, nadie recuperará nada, tampoco Alemania", y abogó con ese argumento por la celebración de una conferencia sobre la deuda como la que se organizó en 1953 para el caso germano.

En una entrevista con el diario alemán Bild, Katrúgalos insiste en que renegociar la deuda es el camino para que a su país avance y también para que Alemania pueda recuperar el dinero que ha prestado.

Berlín, sin embargo, ya ha descartado la celebración de una conferencia como la que se organizó en Londres en 1953 para aliviar las deudas acumuladas por el país tras la Segunda Guerra Mundial.

La solución, apunta el ministro adjunto griego, es "una redistribución" de la deuda, que debería iniciar el Banco Central Europeo poniendo más dinero en circulación.

Asegura que no quiere "chantajear" ni a Alemania ni al resto de socios europeos, sino mostrar la realidad de un país que vive "una catástrofe humanitaria" y en el que "mueren seres humanos por la creciente pobreza".

El responsable de las administraciones públicas defiende también la decisión del Gobierno griego de volver a emplear a los funcionarios que fueron despedidos "de forma injusta" y vulnerando los principios constitucionales, y afirma que no se trata de nuevas contrataciones.

Según apunta, el sector público, que en los últimos años ha pasado de estar formado por 900.000 funcionarios a contar con 600.000, está sobrecargado de trabajo, pero sólo habrá nuevas contrataciones cuando lo permita el presupuesto.