El ministro de Finanzas de Grecia, Yanis Varoufakis, expresó un tono más conciliador este lunes en la larga batalla por un potencial acuerdo de dinero a cambio de reformas, y dijo que un encuentro en Berlín con su par alemán fue "muy útil".

El abierto rechazo del primer ministro griego, Alexis Tsipras, a una propuesta de los acreedores internacionales de Grecia la semana pasada desató una respuesta airada del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el fin de semana.

"La conversación de hoy será muy útil para encontrar una solución final", dijo Varoufakis tras un encuentro con Wolfgang Schaeuble en el ministerio de Finanzas alemán, sin dar detalles.

Varoufakis dijo que las negociaciones se desarrollaron de una "manera extremadamente amistosa", agregando que ambos ministros tenían un entendimiento común del problema.

"Para nosotros, los políticos, es un deber tratar de encontrar un acuerdo. Es absolutamente esencial para la Unión Europea", sostuvo.

Un portavoz del ministerio alemán de Finanzas se abstuvo de comentar sobre la reunión, agregando que ambos ministros decidieron mantener la confidencialidad.

Sin embargo, en una entrevista con el diario alemán Der Tagesspiegel, Varoufakis criticó la última propuesta de los acreedores de Atenas por considerarla contraproducente.

"Solo se hace tal propuesta si uno no quiere alcanzar ningún acuerdo", dijo Varoufakis, según extractos de la entrevista publicados el lunes. También reiteró el pedido de Atenas para una reestructuración de la deuda.

Varoufakis, que se unió al gobierno de izquierda radical del primer ministro Alexis Tsipras tras las elecciones de enero, ha resistido vehementemente las dolorosas medidas económicas que los prestamistas de Grecia dicen son necesarias para consolidar sus finanzas.

Pero en varias ocasiones sus declaraciones parecieron contraproducentes y el mes pasado Tsipras lo marginó cuando modificó el equipo de negociación con lo acreedores de Atenas.

El domingo, Varoufakis pidió a la canciller alemana Angela

Merkel que diera a su país un "Discurso de Esperanza" para indicar que Europa estaba lista para terminar con sus demandas de austeridad, similar al que se dio a Alemania al final de la Segunda Guerra.

En Berlín, también está previsto que Varoufakis se reúna con legisladores de los partidos del gobierno y la oposición en la tarde y dé un discurso por la noche sobre el futuro de Grecia en Europa.