El secretario de Estado urugauyo dijo que la decisión brasileña de aumentar los aranceles a la industria automotriz va en contra de los acuerdos del Mercosur y dañan las inversiones presentes y futuras en Uruguay.

"Sin ninguna abstracción, cuando en Uruguay se realizan proyectos de inversión para exportar, estos tienen como horizonte países donde los productos se pueden colocar, y si hay prácticas proteccionistas aplicadas por uno de los mercados es un prejuicio evidente no solo para quien ya invirtió sino una señal relevante para aquellos que aún no tomaron la decisión de hacerlo", dijo Lorenzo.

En ese sentido, el ministro apuntó que el gobierno está tratando de actuar para "eliminar los efectos indeseados y las dudas" causados por esas medidas "en un ámbito de integración regional donde los marcos del Mercosur están vigentes".

Así, Lorenzo señaló que la delegación que el país enviará este martes a Brasil para tratar el asunto no buscará más que "resolver esta cuestión", si bien recordó que "lo ideal es que no hubiera que hacer misiones ni para este tema ni para ningún otro".

"Queremos que los prejuicios dejen de existir, y que medidas que nos afectan, no nos afecten (...). Detrás de esto está la violación de unos compromisos asumidos", razonó.

Antes, Lorenzo señaló a los asistentes al seminario que la integración del Mercosur está viviendo un proceso en el que se están ampliando los temas a impulsar mientras que paradójicamente "los aspectos más vinculados al comercio" están "siendo relegados a un segundo nivel donde se estancan".

"La agenda comercial no solo ha perdido intensidad, sino que hay signos evidentes de regresión", denunció Lorenzo.

Actualmente las exportaciones uruguayas a Brasil rondan los 1.450 millones, mientras que antes de conformarse el Mercosur en 1991 apenas llegaban a 180 millones.

Hace 10 días el ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega, anunció un alza del 30 % a los impuestos aplicados a los vehículos importados de fuera del Mercosur y a los procedentes de este bloque comercial que no cumplan una serie de requisitos.

La medida engloba a automóviles, tractores, autobuses, camiones y vehículos comerciales ligeros y se aplicará hasta el 31 de diciembre de 2012.

Para evitar el alza tributaria, los productores radicados en un país del Mercosur tendrán que utilizar un mínimo del 65 % de piezas producidas en el bloque, entre otras condiciones.

Quedarán exentos los fabricantes locales que inviertan en innovación tecnológica y los que realicen la mayoría de sus procesos en suelo nacional, incluyendo aspectos como el estampado, la pintura o la fabricación de motores, transmisiones, embragues u otros componentes.

El sector automotriz del país cada año exporta al país norteño unos 15.000 vehículos por un valor global de US$ 150 millones y da empleo directo a mil personas.

El pasado viernes el presidente José Mujica llegó a señalar que "la no diferenciación de las políticas (por parte de Brasil) para con los socios menores tiende a desvirtuar en los hechos el papel de la integración".

Para los industriales locales, el país deberá presionar a Brasil en los diversos ámbitos internacionales para que de una vez se dejen de poner trabas comerciales a Uruguay.