Breslavia. Ministros de la Unión Europea intentaban el sábado dispersar los temores sobre una congelación de préstamos bancarios, pese a la advertencia de funcionarios de que una crisis "sistemática" de la deuda soberana amenazaba con provocar una nueva crisis de crédito.

La semana pasada, bancos centrales de todo el mundo anunciaron que trabajarían conjuntamente para ofrecer nuevos préstamos en dólares estadounidenses a los bancos, una medida diseñada para evitar que se paralicen los mercados de divisas a raíz de la crisis de deuda soberana de Europa.

Los bancos europeos están luchando para conseguir liquidez en medio de una creciente alarma por la amenaza de una suspensión de la deuda de Grecia entre los fondos de Estados Unidos y otras entidades de crédito en dólares.

Las acciones de los bancos europeos han perdido un tercio de su capitalización desde julio.

Sin embargo el sábado, las autoridades financieras de la UE intentaban suavizar las dificultades.

"La situación (...) no es inquietante", dijo el sábado el ministro de Finanzas de Luxemburgo, Luc Frieden, poco antes de una reunión de los ministros de Economía. "Todos los instrumentos están en su lugar para garantizar que el sistema financiero sigue trabajando adecuadamente", aseveró.

Andrea Enria, jefe del organismo de control financiero de la UE (Autoridad Bancaria Europea), dijo que la medida para proveer fondos en dólares a los bancos era necesaria.

"Los bancos centrales están haciendo mucho para proveer de liquidez", declaró.

No obstante, detrás de las puertas cerradas de la reunión, a la que asiste el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, una serie de rotundos y preocupantes informes preparados por las autoridades contaban una historia diferente.

"Aunque las tensiones en los mercados de deuda soberana se intensificaron y los riesgos de financiación bancaria aumentaron durante el verano (boreal), el contagio se ha extendido por los mercados y los países y la crisis se ha convertido en sistemática", escribieron autoridades en documentos obtenidos por Reuters.

Las máximas autoridades financieras de la UE también han pedido a los ministros que refuercen el capital de los bancos, al mismo tiempo que advierten que una crisis "sistemática" de deuda soberana está perjudicando a los bancos y amenaza con una nueva crisis de crédito, según los documentos.

Los informes, que generaron preocupación, criticaron a algunos países por no ayudar a los bancos débiles y resaltan la percepción de alarma en las capitales europeas a causa de la crisis financiera.

También mostraron un creciente sentimiento de exasperación por el fracaso de España, Alemania y otros países para hacer frente a los bancos más vulnerables, incluso después de que sus debilidades quedaran expuestas en las recientes pruebas de tensión.

Los documentos criticaron con igual dureza a países, incluido España, por no hacer suficiente para reforzar sus bancos tras los pésimos resultados en las pruebas de tensión e pidieron apuntalar los balances de los bancos más flojos.

Las autoridades pusieron de relieve las dificultades experimentadas por los bancos europeos para conseguir préstamos.

"A pesar del considerable incremento de capital (...) los bancos europeos han tenido recientemente dificultades para encontrar financiación", señalaron.

Los ministros también están discutiendo un impuesto a las transacciones financieras, tales como una tasa sobre la negociación de acciones, una idea defendida por Alemania, Francia y Austria.

Estados Unidos, sin embargo, no tiene intención de introducir ese impuesto, por lo que es difícil que Europa pueda hacerlo sola, ya que esto podría llevar más operaciones bursátiles a Nueva York.

"Hay divisiones muy considerables", dijo Jacek Rostowski, el ministro polaco de Finanzas que preside la reunión, acerca del impuesto de transacción. "Es obvio que suscita muchas emociones", sostuvo.

Alemania ha dicho que podría imponer un impuesto sola en la zona euro si países como Reino Unido se niegan a apoyarla, pero aún así algunos Estados, como Italia, se muestran escépticos.