Bueno Aires. Los tenedores minoristas de deuda argentina incumplida ya han aportado unos US$1.500 millones a la operación de canje propuesta por el gobierno, que servirá para dejar atrás la etapa de cesación de pagos del país, dijo el martes el ministro de Economía Amado Boudou.

El canje, que cerrará el 22 de junio, cosechará al menos un 60% de adhesión, dijo a Reuters el ministro, lo que garantizará que los acreedores más hostiles que han litigado en tribunales internaciones para recuperar el 100% de sus inversiones "queden aislados".

"Con 60 (por ciento) debiera cerrarse definitivamente (el default) porque supera el 90% del total de solución del problema generado por los gobiernos anteriores en Argentina", dijo Boudou en una entrevista en el Ministerio de Economía.

El 90% mencionado por Boudou sería resultado del 76% de los tenedores de bonos que aceptaron una dura reestructuración en el 2005 más los inversores que aprobarán la actual oferta de Argentina, que busca reinsertarse en los mercados globales de crédito tras caer en cesación de pagos en 2001/2002.

El gobierno, que espera tras la operación poder retornar a los mercados internacionales de crédito, apunta a lograr al menos un 60% de adhesión a la operación por US$18.300 millones en títulos elegibles.

"Quedarían aislados aquellos tenedores de deuda impaga que han tenido una actitud más hostil hacia Argentina. Si más del 90% de los tenedores de deuda avanza en una solución razonable para ambas partes, creemos que este es el camino definitivo", explicó el ministro.

Boudou agregó que "todavía faltan 15 días para concluir el canje, así que vamos a ver qué comportamiento tienen los mercados y qué pasa con el riesgo global y con la volatilidad", en referencia a la posible emisión de un bono global por el país.

Boudou dijo que la parte "más difícil" de la operación es la actual fase minorista. "En el anterior (canje) no entraron directamente, y ahora ya llevamos alrededor de US$1.500 millones", señaló.

En una primera fase, centrada en los inversionistas institucionales, el gobierno ya se aseguró cerca del 46% de participación.

En una primera fase, centrada en los inversionistas institucionales, el gobierno ya se aseguró cerca del 46% de participación. Los mayoristas canjearon US$8.542 millones en bonos incumplidos.

Volatilidad de los mercados. Boudou ha manifestado que espera que los inversores particulares aporten al menos unos US$2.000 millones al canje, lo que permitiría alcanzar el objetivo de aceptación global.

La volatilidad del mercado mundial por la crisis de deuda y fiscal en Europa juega en contra del canje de deuda argentino al afectar los precios de los bonos del país, haciendo menos atractiva la propuesta oficial del canje de deuda impaga por nuevos bonos y efectivo.

La mayoría de los tenedores minoristas de bonos argentinos en cesación de pagos están en Italia, Alemania y Japón.

La turbulencia externa frenó la colocación de un bono por US$1.000 millones que el gobierno había anunciado como una oferta paralela a la operación de canje.

Aproximadamente una cuarta parte de los acreedores de Argentina rechazó una dura oferta de reestructuración de deuda incumplida hecha en el 2005.

Muchos de esos inversionistas presentaron demandas judiciales para recuperar el valor total de sus bonos impagos, bloqueando el acceso de Argentina a los mercados internacionales de capital.