Tegucigalpa. Una delegación del Fondo Monetario Internacional llegó a Honduras para iniciar las negociaciones de un nuevo acuerdo económico con las autoridades del país centroamericano, informó una fuente oficial.

La misión del FMI la encabeza el salvadoreño Lisandro Abrego y permanecerá unos diez días en el país, indicó a periodistas el presidente del Banco Central de Honduras (BCH), Marlon Tábora.

El alto funcionario indicó que espera que el proceso concluya "satisfactoriamente con la firma de una carta de intenciones que nos permitirá estructurar un acuerdo" con el organismo multilateral.

Agregó que los enviados del FMI tienen previsto reunirse hoy mismo con algunas autoridades económicas del país centroamericano, aunque no ofreció más detalles.

El presidente del BCH y coordinador del Gabinete Económico del país dijo que con la delegación del organismo multilateral definirán "los lineamientos" de un posible nuevo acuerdo económico.

En marzo de 2012 expiró el último acuerdo entre el Gobierno de Honduras y el FMI, que tenía una vigencia de 18 meses.

El Gobierno que preside Juan Orlando Hernández prevé suscribir "un acuerdo de mediano plazo" con el FMI antes de que finalice este año, añadió.

"El acuerdo con el Fondo debe de ser de mediano plazo porque se requiere gradualidad, la situación de las finanzas públicas de Honduras no se va resolver de la noche a la mañana", explicó Tábora.

Un nuevo convenio con el FMI supone para Honduras el acceso a unos US$200 millones de la comunidad internacional en apoyo presupuestario y la ejecución de proyectos sociales orientados a combatir la pobreza, flagelo que afecta a más del 60% de los 8,5 millones de hondureños.

El abril pasado una misión del FMI recomendó al término de una visita a Honduras que el país centroamericano reduzca el déficit fiscal, que en 2013 se elevó a 7,6% del producto interno bruto (PIB), y tome medidas para un aumento del crecimiento económico.

Para cumplir las recomendaciones del FMI, el presidente hondureño ha fusionado algunos ministerios y ha anunciado que reducirá el número de funcionarios y empleados del servicio exterior, entre otras medidas para recortar el gasto público.